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Las catástrofes y la distopías provocan inquietud y atracción a partes iguales. Nos señalan nuestra puntos débiles como sociedad a la hora de enfrentarnos a algo desconocido que nos desborda, poniendo sobre la mesa los principales temores sociales en un contexto de crisis determinado. La verosimilitud de su proximidad con un posible presente nos intimida y seduce. Es eso lo que hace de la literatura, películas y series de estas categorías un éxito seguro entre el público. Estamos tan acostumbrados a disfrutarlas que ahora, con el coronavirus, permanecemos estáticos viendo imágenes en tv y leyendo informaciones en redes sociales con la distancia del espectador que se encuentra en una sala de cine, sin caer en la cuenta de que ahora somos los protagonistas de la tragedia que acontece en nuestras pantallas. Una sensación de ficción y ajenidad que no se ajusta a la dureza de la realidad de lo que está ocurriendo. Es todo tan normal que no lo reconocemos. Según parece, el Apocalipsis distópico es mucho menos espectacular de como lo pensábamos y es más miserable y corriente. No era una película de Roland Emerich si no una de Fernando León de Aranoa. 

Sin embargo, los hechos se imponen en toda su crueldad. Este tremendo golpe de realidad nos enseña que lo anterior era un simple artificio construido sobre los pilares de los valores de un liberalismo salvaje que sólo se mantenía por el propio (auto) convencimiento de verdad absoluta y certeza material que le otorgábamos. Porque nada será igual tras la pandemia del Covid19. Un mundo finaliza y otro emerge en toda su crudeza. It’s the end of the world as we know it, que diría Michael Stipe.

Nos encontramos en un punto de inflexión de nuestra historia en el que el individualismo egoísta de un sistema que agoniza será el lugar desde el que se construya una nueva normalidad social que podrá vertebrarse en dos direcciones: una reformulación del sistema anterior más restrictiva incluso en libertades y derechos o, por el contrario, una alternativa más esperanzadora que entienda que en lo anterior se encontraba la causa de la situación actual, que en el problema no puede estar la solución, y edifique una alternativa sobre los cimientos de los valores del bien común, lo colectivo, la solidaridad y la justicia social.

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Fotografía: Fran Delgado

La primera salida viene derivada de la tensión de la pulsión dicotómica entre libertad y seguridad y nos arrastra a un estadio postcoronavirus de tendencias totalitarias. Ya se sabe del efecto de la Doctrina del Shock, como los ciudadanos en momentos de pánico y vulnerabilidad son más fácilmente manipulables y pueden ceder amplios espacios de libertad, renunciando a derechos básicos a favor de que le procuren sensación de seguridad. Olvidamos que los derechos se obtienen en largas luchas pero se pierden en un segundo y,  una vez perdidos, recuperarlos puede volver a costarnos muchísimo. Si no fuera dramático, resultaría casi enternecedor ver cómo vamos poco a poco adaptándonos a una nueva realidad y construyendo una normalidad que asumimos como la rana que hierve en el cazo de agua. Interiorizamos la excepción como algo cotidiano mientras avanzamos en la renuncia de nuestros derechos. Además, toda crisis social y política conlleva una de valores y que se muestra explícitamente en comportamientos de ciudadanos que se mueven en esquemas próximos al darwinismo social y que configuran un nuevo e imperante paradigma moral. Desaparecen las certezas y es en el interregno entre lo que comienza y lo que acaba cuando aparecen los monstruos, que diría Gramsci. Los ciudadanos viven en el aislacionismo social y se transforman en instrumentos del propio sistema que los oprime, en personas acongojadas que salen a la calle mirando a su vecino con recelo, como un posible contagiador, como un posible competidor, como alguien de quien desconfiar y que se convierten en espías y denunciantes de otros a modo orwelliano. El ojo policial del Gran Hermano llevado a las casapuertas de nuestros vecinos. Por último, y en otro orden de cosas, el aparato político-institucional de nuestro modelo de Estado y de la Unión Europea han quedado en entredicho en su respuesta a esta crisis y seguro que será aprovechado desde posiciones nacionalistas identitarias y desde la extrema derecha para tratar de derribarlos. No hay que ser muy avispado para apreciar que las opciones totalitarias están viviendo esta catástrofe como una ocasión y que lucharán por materializarla una vez se acabe la cuestión sanitaria, a rio revuelto ganancia de pescadores.

La segunda va en dirección opuesta. Nace de la reflexión y el cuestionamiento de lo que nos ha llevado hasta aquí para apostar por la reconstrucción de un nuevo contrato social basado en los lazos y vínculos comunitarios, en la solidaridad y cooperación entre ciudadanos, recuperando lo colectivo frente a lo individual, lo necesario frente a lo contingente y lo real frente a la artificial. Plantea una alternativa disruptiva con lo anterior basada en la racionalidad pero también en el sentimiento, debemos sentir más, a nosotros y al otro. Para ello no bastará con aplaudir desde los balcones ni ofrecer entretenimientos en Facebook, sino que tendremos que tomar nota de lo acontecido para que no vuelva a repetirse y exigir la construcción de una sociedad en la que se acentúe lo que realmente importa: la defensa de lo público y recuperación del espíritu colectivo que nos define como ciudadanos; la redistribución de la riqueza que busque una igualdad efectiva para todos; una reconstrucción de nuestra relación con el planeta más respetuosa y responsable; la creación amplios espacios de libertad; y la garantía de derechos sociales. Todo ello entendido en una nueva concepción del mundo de carácter universalista y que traspase el bloqueo de nuestras fronteras físicas y mentales.

Salir por un camino u otro es nuestra elección. La construcción de un nuevo mundo formulado sobre la esperanza de que puede existir algo mejor para todos está en nuestra manos. Existe la oportunidad. Tú eliges.

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El dardo en la viñeta es un libro de Pedro Pablo Hidalgo, Pedripol (Cádiz 1965) . Viñetista en CTXT y El Tercer Puente, romancerista, tuitero y varios oficios y ocupaciones más, el autor reúne en El dardo en la viñeta una selección de treinta y cinco de sus imágenes más celebradas y críticas. Agrupadas en siete áreas temáticas, cada viñeta va acompañada de un texto que hace alusión al tema planteado sin mencionar al autor ni al dibujo. Treinta cinco nombres muy relevantes de la política, el pensamiento o el periodismo que han querido acompañar a quien se ha convertido en uno de los dibujantes-editorialistas más certeros del país. 

 “Así nos encontramos con imágenes directas o metafóricas, rotundas o sutiles, imágenes que incorporan iconos socioculturales fácilmente reconocibles o referencias minoritarias, dibujos de trazo leve y suelto o dibujos con contornos y perfiles marcados, escenas abiertas o composiciones bimembres, gestos gruesos o finas líneas de largo recorrido, masas de color o vacíos intencionados; en algunas ocasiones se recurre a un texto complementario si en él reside la fortaleza del discurso, en otras el texto es evitado pues el mensaje viene en forma única de imagen. Todo tiene cabida para que sea la idea la que dicte los recursos ilustrativos necesarios. El mensaje por encima de lo estilístico. El mensaje manda. Al fin y al cabo, Pedripol es un creador que procede de la palabra. Y de la música, pero ese es otro cantar.” (Paco Cano)

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Participan en el libro

  • Paco Cano
  • Miquel Iceta
  • Guillem Martínez
  • Lalia González-Santiago
  • Gerardo Tecé
  • Yolanda Vallejo
  • Ángeles Caballero
  • Rosa María Artal
  • Pilar del Río
  • José María González, Kichi
  • Jonathan Martínez
  • Teresa Ribera
  • Juan José Téllez
  • Miguel Á. Rodríguez
  • Diego Boza
  • Teresa Rodríguez
  • Manu Sánchez
  • Ignacio Sánchez-Cuenca
  • Miguel Mora
  • Cristina Fallarás
  • José María Gómez Valero
  • Nuria Alabao
  • Vanesa Jiménez
  • Argelia Queralt 
  • Jesús Pozo
  • Anita Botwin
  • Bea Aragón
  • Nieves Concostrina
  • David Eloy Rodríguez
  • Carmen Camacho
  • Pepe Pettenghi
  • J. V. Barcia Magaz
  • Fran Delgado
  • Soledad Gallego-Díaz
  • Olga Rodríguez
  • Miguel Á. García Argüez

Ficha Técnica

Título: El dardo en la viñeta

Autor: Pedro Pablo Hidalgo, Pedripol

ISBN: 978-84-09-15034-2

EAN: 978840915034-2

Depósito legal: CA 436-2019

Tamaño: 210×240. Cartoné. 1ª ed. 100 págs. 

Prólogo: Paco Cano

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Necesitamos una transición energética solidaria, justa y feminista”

En plena vorágine de entrevistas, participación en distintos congresos (La Palma, Zaragoza, Barcelona, Jerez…), campaña de primarias a las Europeas y lucha diaria desde Cádiz como asesora de Podemos en Diputación, Alba del Campo nos cuenta en esta entrevista su relación con Cádiz y cómo su llegada al sur ha modificado visiones y percepciones sobre la ciudad y sobre sí misma.

Coordinadora de la mesa de transición energética e impulsora del esperadísimo bono social, Alba del Campo es cada día más reclamada en foros nacionales e internacionales que solicitan sus conocimientos en materia energética y su visión ecofeminista. De momento, la realizadora de dos documentales referenciales sobre alternativas al modelo energético actual sigue muy activa en Cádiz.

Alba
Fotografía: Fran Delgado

Permítanos comenzar con una pregunta para ubicarnos: ¿Cuál es su trayectoria y cómo llega a Cádiz Alba del Campo?

Soy feminista y ecologista, y de profesión periodista, asesora y formadora. De un tiempo a esta parte me he enfocado al 100% en el cambio de modelo energético, primero como activista y luego profesionalmente. Soy socia de una cooperativa sin ánimo de lucro de energías renovables, participo en una plataforma ciudadana y trabajo en red con diversas organizaciones y municipios que caminan en la misma dirección, la de impulsar una transición energética democrática y justa a las energías renovables.

En mayo de 2015, cuando son las elecciones municipales y cambia el gobierno gaditano, yo estaba trabajando como asistente y responsable de comunicación de un eurodiputado y acababa de estrenar un proyecto de 2 años de trabajo, el documental #OligopolyOFF. En él hacíamos el análisis de qué estaba pasando en España con la energía y qué alternativas se estaban poniendo en marcha en Europa para darle la vuelta a un modelo energético controlado por un puñado de empresas.

En eso, el Alcalde de Cádiz me propuso venir a Cádiz a reforzar al equipo en materia de energía. En esta materia, tenía dos objetivos básicos: fomentar las energías renovables en Cádiz y poner fin a los cortes de luz a familias vulnerables. Me sentí identificada tanto con sus prioridades, como con su sentido del compromiso y su humildad. Y después de valorarlo mucho, dejé un trabajo que me encantaba, para tratar de poner en marcha aquí una política energética con sentido, que mejorara la vida de la gente.


“De Cádiz me sorprendió la percepción de las distancias y la proximidad de las relaciones humanas”


¿Qué fue lo que más le sorprendió de la ciudad y de sus gentes?

En primer lugar, la cercanía y la dimensión de la ciudad. La percepción de las distancias y la proximidad de las relaciones humanas. En muy poco tiempo, conocer a mucha gente a la que ves de manera permanente. Viniendo de Madrid, el contraste es radical, es pasar del anonimato a saludar cada cinco minutos a alguien. También por el trabajo, en Cádiz me siento en mi barrio y a eso me he adaptado en seguida.

Luego me sorprendieron mucho los medios locales, el ejercicio de desinformación permanente y sin consecuencias. La mentira como arma del poder, y sobre todo, lo acostumbrada que está la gente a leer o escuchar mentiras sin sonrojarse ni pedir responsabilidades. A esto no me acostumbro y me apena enormemente, porque sólo una ciudadanía informada puede ejercer sus derechos y decidir con criterio sobre su futuro.

De la gente de Cádiz me encantó y me encanta el valor que se da al encuentro, el gusto por compartir, el tiempo que se dedica a las relaciones sociales y cómo se cultiva el arte de comunicar. Y el carnaval como expresión popular. Me fascina el carnaval de la calle y en mi estantería tengo mi rinconcito para los programas y los Cds de mis chirigotas y romanceros favoritos.

Han pasado tres años desde aquello y después de su experiencia municipalista ¿En qué ha cambiado Ud. respecto a la persona que llegó a Cádiz? ¿En qué ha cambiado Cádiz en ese tiempo?

He aprendido mucho de la gente del trabajo, de los técnicos/as con los que colaboro, de las compañeras, del propio Alcalde, de las personas que tiran de las organizaciones sociales que participan en las mesas de energía, de la gente que viene a los talleres de recibo, de las asesoras y políticas que en otros municipios están peleando por lo mismo, enfrentando los mismos obstáculos… No te podría enumerar, son muchas cosas. A mí que me gusta mucho preguntar y sobre todo escuchar, y sus historias, sus vidas han cambiado la mía.

Llegué con mucha prisa y las cosas aquí tienen su armonía y su compás. Hay que adaptarse. Siento que he crecido en estos tres años, también enseñando. Explicar te obliga a hacer comprensible el conocimiento y una de las cosas de las que más satisfecha estoy es de la labor pedagógica que he tenido oportunidad de hacer en estos tres años, con personas de lo más diversas. Dejo en la ciudad miles de horas dedicadas a la formación y el empoderamiento en materia de energía. Cada una de esas personas es clave en las transformaciones que están por venir.

Y creo que ya sea a través de los talleres, de los cursos sobre transición energética que hemos organizado en la Universidad de Cádiz, del asunto del bono social o de los cambios que está habiendo en Eléctrica de Cádiz, creo que hoy la gente de la ciudad empieza a ver la energía con otros ojos. Lo que es seguro es que se habla más de energía y que cientos de familias de la ciudad están ahorrando en su recibo eléctrico gracias a nuestra perseverancia.

Siguiendo en lo local, Ud. ha tenido una importante actividad en las labores desarrolladas por la Mesa de Transición Energética de Cádiz. ¿Podría indicarme cuales han sido las principales acciones realizadas hasta ahora y cuáles han sido las barreras más importantes con las que se ha encontrado?

La propia existencia de la Mesa de Transición Energética Energética de Cádiz es en sí un éxito, porque no es habitual que un ayuntamiento impulse un espacio ciudadano para que la gente plantee propuestas que luego se implementen por el gobierno municipal. Y luego, no es sencillo mantener un espacio de participación ciudadana abierto y plural en el que cualquiera, de cualquier orientación o nivel de conocimiento pueda colaborar y sentirse bien haciéndolo. En la Mesa de Transición estamos tratando de sembrar ciudadanía para un modelo energético democrático.

¿Propuestas concretas? El hecho de que Eléctrica de Cádiz comercialice energía certificada 100% renovable fue una iniciativa de la Mesa, los talleres de recibo eléctrico y ahorro energético que llevamos tres años haciendo por la ciudad de manera voluntaria, también. Y el impulso a la producción con energías renovables tiene su apoyo en este espacio, en el que participan lo mismo trabajadores de Eléctrica de Cádiz, que profesoras de instituto, que personas jubiladas o estudiantes.


“Vamos a volver a salir a la calle a exigir al PP que deje de boicotear y le pedimos a la ciudadanía de Cádiz que apoye el Bono Social Gaditano y no se deje engañar por su campaña”


¿Podría explicar brevemente qué es el el Bono Social Gaditano y cuál es la postura de la oposición al respecto?

La historia del Bono Social Gaditano es de momento un drama cuyo final no está escrito. Resumiendo mucho, digamos que en Cádiz, el 80% de las familias tienen contratada la luz con Eléctrica de Cádiz y por ello no pueden tener acceso a la única ayuda estatal que hay contra la pobreza energética, que es el bono social estatal. Y a pesar de las reformas que ha sufrido dicho bono por parte de gobiernos populares y socialistas, en Cádiz seguimos igual. Por eso, desde el Gobierno municipal se llevó al pleno del ayuntamiento la propuesta, que venía siendo reivindicada por diversos colectivos de la ciudad, de crear un bono alternativo que pudiera facilitarlo Eléctrica de Cádiz. El pleno lo aprobó y el Bono Social Gaditano se diseñó de manera participativa, luego se llevó al consejo de administración de Eléctrica de Cádiz y fue aprobado en la segunda votación.

¿Y qué es? El Bono Social Gaditano es una ayuda en el recibo eléctrico para las familias con menos recursos y que peor lo están pasando. Este bono les aseguraría la energía suficiente para vivir y no les costaría un euro a los gaditan@s, porque se descontaría de los beneficios de la suministradora, que por ley no puede subir las tarifas, porque cobra lo que determina el Gobierno central.

Pero, ya aprobado el Bono Gaditano en el consejo de Eléctrica, a la hora de ponerlo en marcha el Partido Popular lo está boicoteando. El Sr. José Blas, en calidad de Presidente de la Fundación Eléctrica de Cádiz, tiene que firmar unos convenios (que por cierto, él mismo aprobó en el consejo de Eléctrica), que no firma. Firmó el primero, se hizo la foto y luego empezó a postergar la firma de los demás, a cuestionar su legalidad, a inventar excusas, cuando él mismo aprobó el contenido de los convenios en el consejo de Eléctrica.

Sin esos convenios, a pesar de estar preparado el mecanismo de aplicación y de estar el dinero aprobado en el consejo de Eléctrica, no se puede aplicar el Bono Gaditano. Y así, 2000 familias de Cádiz, que podrían estar beneficiándose ya de esta ayuda han perdido un año. Ahora llega el frío otra vez y el PP sigue su boicot. Por eso, desde los colectivos de la ciudad vamos a volver a salir a la calle a exigir al PP que deje de boicotear y le pedimos a la ciudadanía de Cádiz que apoye el Bono Social Gaditano y no se deje engañar por la campaña del PP en contra de esta ayuda. #PepeBlasFirmaYA!


“Tenemos un modelo energético que manejan un pequeño grupo de empresas y nos movemos en un marco regulatorio completamente favorable a sus intereses, lo que supone un auténtico saqueo a las familias”


Usted ha dirigido los documentales #Oligopoly2 y #OligopolyOFF, que abordan asuntos como la campaña de descrédito que sufrieron las renovables y el modelo energético español. ¿Podría resumir de manera descriptiva y breve como se encuentra en la actualidad el sistema de energía en España?

Ambos documentales explican mucho mejor de lo que yo podría hacer ahora lo que está pasando y cómo afecta a la gente. Si me permites hacerles publicidad, están en Youtube en el canal de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético y se pueden descargar con toda libertad. Los realizamos para visibilizar lo que los grandes medios de información no contaban y pensando en un público no experto.

En ‘#Oligopoly2. El imperio eléctrico contra todxs’, denunciamos las puertas giratorias cuando nadie hablaba de ellas, y hablamos de los cuatro pilares del poder del oligopolio. En ‘#OligopolyOFF. Empieza la revolución energética ciudadana’, hablamos del contexto de crisis global, del cambio climático, del expolio de recursos, de las prospecciones en Canarias, de la pobreza energética,.. de la insostenibilidad económica y social del modelo. Pero también, de las alternativas en construcción.

Esa es la parte más motivadora e ilusionante, porque muestra que por toda Europa hay gente organizándose, que no espera que la solución le caiga del cielo, y que está impulsando un cambio de modelo allí donde vive. Este último documental me costó mucho, porque tuve que compatibilizar el montaje con el trabajo en el Parlamento Europeo y para terminarlo a tiempo, estuve cinco meses sin descansar y con una responsabilidad tremenda sobre mis hombros. Pero llegamos a tiempo para las municipales de 2015 y logramos que se estrenara en 80 ciudades y pueblos de España con tiempo para que se debatiera sobre los temas importantes de energía e influyeran en la agenda política. Recomiendo encarecidamente su visionado.

Así muy resumidamente: Tenemos un modelo energético cuyas riendas manejan un pequeño grupo de empresas y nos movemos en un marco regulatorio completamente favorable a sus intereses, lo cual está suponiendo un auténtico saqueo a las familias a través de sus recibos energéticos. Estamos pagando subvenciones encubiertas, tanto a estas empresas, como a la gran industria. Pagamos millonadas por grandes infraestructuras energéticas, que al igual que los aeropuertos vacíos, o las radiales, no necesitamos y generan una deuda ilegítima. Y mientras, el precio de la energía sube y aumenta la pobreza energética.

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Fotografía: Fran Delgado

#OligopolyOFF completaba su título con la frase “Empieza la revolución energética ciudadana”. ¿Hasta qué punto esto se está produciendo?

En la Unión Europea hay un movimiento ciudadano importante que defiende la democratización de la energía en el que juegan un papel clave las cooperativas energéticas sin ánimo de lucro, las organizaciones ambientales, los sindicatos, ONGs y empresas municipales de energía. Hay una revolución energética en marcha que no veremos a través de los grandes medios de comunicación que se financian, en gran medida, con la publicidad y los patrocinios de las grandes empresas energéticas. Estos medios nos venden el lavado verde de las empresas energéticas, su “ambición” renovable y sus inversiones. No muestran que estas empresas son las que más gases de efecto invernadero emiten, las que expolian recursos y tierras, las que hacen lobby para poder seguir quemando combustibles fósiles libremente, y por tanto, son las principales responsables del cambio climático.

Un estudio del TNI muestra que en los últimos años se han creado más de 300 empresa municipales de energía que están impulsando la transición energética a escala humana, y tanto en países como Bélgica, Francia, Dinamarca y Alemania como en España, hay alternativa pública y/o ciudadana al oligopolio.

Hay un cambio en marcha, para sumarse, todo empieza por querer formarse e informarse. Empezar es muy sencillo, lo cuento en un artículo publicado en este mismo medio que se titula “El recibo de la luz, la factura que empobrece o empodera”, en el que en 10 minutos se aprende a entender el recibo eléctrico y como pagar menos por el recibo, y además, se habla de cómo dejar de contribuir con las empresas que pervierten el sistema y nos están llevando al colapso ambiental.


“Me presento a las primarias de Podemos porque el tema de la energía es clave y debemos hacer un trabajo orientado a recuperar el control de la energía para la gente”


¿Por qué hay tanta opacidad en todo lo relacionado con el mercado energético?

Bueno, es sencillo, nuestra ignorancia genera sustanciosos beneficios. Si no sabemos lo que pasa, se puede hacer negocio a nuestra costa. Han logrado que en España el tema energético sea visto como algo extremadamente complejo, de expertos ingenieros o economistas, demasiado difícil para la gente normal. La solución la tienen otros mejores que nosotros. Pero, delegar en estos supuestos expertos nos está llevando a la ruina económica y ambiental.

Insisto, hay que formarse y empoderarse. Es verdad que el sector energético es opaco y complejo, y que la regulación está escrita para que no la entendamos, pero hay mucho que podemos hacer, empezando por ir a un taller de recibo y comprender por qué pagamos lo que pagamos y cómo estamos utilizando la energía en casa, para dejar de despilfarrar. A partir de ahí, podemos empezar a tomar decisiones por nosotras mismas.

Ahora ha dado un paso adelante y ha decidido presentarse a las primarias para participar en las elecciones europeas por Unidas Podemos. ¿Qué le ha llevado a tomar esa decisión?

Me presento a las primarias de Podemos para el Parlamento Europeo porque el tema de la energía es clave y creo debemos hacer un trabajo orientado a recuperar el control de la energía para la gente. He trabajado durante 6 años en este sentido y creo que desde el Parlamento Europeo hay posibilidad influir en la agenda política de la unión. Me presento para sumar esfuerzos y generar alianzas a nivel europeo que den un vuelco a la balanza.

¿Cómo afronta esta responsabilidad? ¿Qué piensa que puede aportar usted a la candidatura de Unidas Podemos?

Creo que puedo aportar conocimiento, experiencia, capacidad de trabajo, red, empatía y compromiso, al equipo que salga de estas primarias. Se trata de sumar y reforzar.

Quizá algo que me singulariza, es la introducción de una mirada social y ecofeminista de la energía, que va más allá del discurso de “renovables sí” y se cuestiona, energía para qué y para quién, los impactos y quién participa en la toma de decisiones. ¿Cómo hacer que la transformación del sistema energético sea una herramienta de cambio social, que disminuya las desigualdades y promueva el reparto de la riqueza, los trabajos, los salarios y los tiempos? Este es el reto, que es un reto social y político, no tecnológico.

En estos tres años trabajando en Cádiz y haciendo red con otros municipios, además de ganar en experiencia en lo que son políticas energéticas locales, el contacto directo con la pobreza energética ha hecho que vea la energía de otra manera y que me parezca prioritario hacer transversal el feminismo en la agenda de transición energética. Porque las peores consecuencias de este mal modelo energético las pagan las mujeres y esto está relacionado, entre otras cosas, con una concepción tecnocrática y patriarcal de la energía, donde las mujeres son excluidas sistemáticamente de las esferas de poder y toma de decisiones estratégicas; y con que el sector de la energía, como reducto de poder, permanezca impermeable al feminismo.

Tenemos una factura energética de las más caras de Europa, mientras las empresas energéticas son de las más lucrativas de la unión. Hay que tener claro que no sólo necesitamos energías renovables, sino renovables en manos de la ciudadanía y asegurar el acceso a la energía para toda la población. Una transición energética solidaria, justa y también feminista.


“Publicar en las primarias los avales recibidos por los candidatos es un ejercicio de transparencia ineludible”


Carolina Bescansa decía hace unos días que la dirección de Podemos impone listas. Aunque no hay datos, es posible que usted haya sido de las personas más avaladas y, sin embargo, no irá en la lista “oficial”. ¿Es complicado desde la periferia incluirse en las listas configuradas desde Madrid?

Me da la impresión de que no sólo tiene que ver con la territorialidad, sino con las personas que deciden quién entra y quién no, y en qué puesto, respondiendo a acuerdos previos independientes de lo que quieren o expresan las bases del partido. Y con las que deciden qué parte del procedimiento se hace con luz y taquígrafos y cuál no.

Si tú haces primarias e incluyes una fase de solicitud de avales, ¿por qué no los publicas? Es un ejercicio de transparencia ineludible. Si no, te cargas la única forma que tienen las personas que se presentan de visibilizar que tienen un respaldo social dentro del partido. Como votante de Podemos y candidata a las primarias europeas a mí me gustaría conocer los avales de las personas que van en lista y las que no. Con este sistema se promueve el voto en plancha y a ciegas.

¿No terminará el centralismo de Podemos y sus luchas de poder desilusionando a aquellos movimientos excéntricos?

Insisto, para mí no es sólo cuestión de centralismo. Creo que lo que ha sucedido en Madrid con las primarias municipales debe hacer reflexionar a la gente que ha tomado esas decisiones y a quienes han puesto a esas personas donde están. Podemos es resultado del esfuerzo de miles de personas comprometidas con el mundo que les ha tocado vivir y cuenta con la confianza de millones de votantes. Debe haber autocrítica y aprendizaje. Si no, efectivamente, desilusionamos.

Merecemos los procesos más transparentes y democráticos posibles, que favorezcan que nos represente en las instituciones gente formada, capaz y con un pie en la calle. Porque, cuando los procesos tienden a la opacidad o son excluyentes, la buena gente, la que no tiene especial interés por el poder, se cansa y se va. Y eso es lo peor que nos puede pasar.

Para finalizar, ¿por qué diría Ud. que es necesario que las candidaturas del cambio obtengan un importante resultado en las próximas elecciones europeas?

Porque necesitamos una alternativa política transformadora, solvente e inclusiva, que ponga por delante las necesidades de la gente (vivienda, salud, educación, energía) y al mismo tiempo genere un marco de convivencia pacífica en la que se respeten y valoren la diversidad y los derechos humanos.

Y este proyecto político tiene la tremenda responsabilidad de poner en marcha de manera urgente una agenda de transición ecosocial que nos permita afrontar los tremendos retos que se avecinan, en una Europa en la que la ultraderecha crece como la espuma y la Gran Coalición de populares y socialistas está arrasando con el bienestar y los derechos de las mayorías sociales con sus políticas de austeridad. Es un reto tremendo, pero, la mejor opción que tenemos es intentarlo.

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Fran delgado
Imagen: Calvichi´s

Si canto no pueo reír,
si río no pueo cantar,
y viendo este panorama…
¡me río por no llorar!
Chirigota Partido de Risa Obrero Español (1993)

Este año el carnaval de Cádiz ha venido marcado por las polémicas artificiales que se han creado alrededor de las críticas políticas que algunas agrupaciones han representado en las tablas del Teatro Falla durante el COAC. No conocer el carnaval, su historia ligada a la lucha por la libertad y su capacidad para reírse de todo, incluso de sí mismo, da lugar a situaciones que sólo son comprensibles desde el reinado actual del autoritarismo de lo políticamente correcto o por la instrumentalización política que algún colectivo ofendido quiera hacer de un gag humorístico más o menos afortunado. No merece una mayor explicación, y mucho menos justificación. Ni merece ser rebatido.

Pero no nos pongamos estupendos. Más allá de la reivindicación del humor como elemento esencial de la crítica política, la libertad de expresión en tiempos de la ley mordaza, la postcensura –y estrechas visiones propias de una sociedad mojigata– o la defensa del carnaval como fenómeno artístico de la cultura popular de primer orden, se debe atender al contenido y sentido de los mensajes que dejan las letras de las agrupaciones carnavaleras.

Siempre se dijo que el carnaval es la crónica popular del año, así que sus chistes y letras pueden servir para tomar el pulso de cómo el pueblo analiza e interpreta el momento político actual. Y la voz del pueblo parece que va en una dirección determinada. El discurso que dibuja el nacionalismo español, apoyado sobre la guerra de las banderitas y los gritos de “a por ellos”, ha calado en las clases populares. Según puede apreciarse en el contenido de las coplas que han ido pasando por el concurso, salvo honrosas y necesarias excepciones, la patria preocupa más que el futuro de las pensiones, la corrupción política, el paro, la sanidad y educación pública, el progresivo deterioro de nuestra democracia o el cuestionamiento de otros asuntos fundamentales para los intereses de la clase obrera. El marco emocional desarrollado en torno a la situación identitaria en España ha relegado al fondo de las prioridades otros asuntos que deberían tener una mayor trascendencia e importancia para el pueblo y que no se reflejan en las coplas de este carnaval. Es en este ambiente en el que se mueve especialmente bien esta nueva derecha populista de tintes pop y de aspecto profesional, moderno y aseado. Los resultados electorales de Cataluña y las últimas encuestas recogen cómo, sobre una base de demagogia fascista barnizada de frases políticamente correctas que no soportan un solo envite, este populismo de derechas ha edificado un constructo político indeterminado que los sectores populares han asumido como propio.

Mientras, la izquierda política es incapaz de elaborar un marco discursivo alternativo y de comprender que su principal sujeto de apoyo electoral le da de lado en contra de lo que entiende que son sus propios intereses. Desde una distancia prudencial y no sin cierto tufo clasista, la izquierda se pasa el día en debates estratégicos sobre Gramsci, Laclau, si la pertenencia a una clase concreta determina sus intereses, la elección racional del voto o la existencia del proletariado como sujeto histórico en esta sociedad desclasada, mirando con desprecio intelectual, y por encima del hombro, a una base popular que no la comprende. Como rezaba la viñeta de Hermano Lobo en la que aparecía un individuo de aspecto hippy refiriéndose a una masa de gente: “A veces pienso que esta gente no se merece que me lea entero El Capital”.

Esa visión paternalista e idealizada del pueblo es el principal obstáculo que tiene la izquierda para hacer un diagnóstico sobre el que construir un discurso político atractivo que enganche a su base social y electoral. Trasladando el contenido y sentido de un pasodoble sobre Andalucía de “Los Equilibristas” (2017) a este asunto, la izquierda debe comprender que ser pueblo no puede explicarse desde una concepción idealizada del mismo, construida sobre tópicos rancios, sino que hay que amar luces y sombras. Aceptar esta circunstancia sin mirar para otro lado frente a lo que no nos gusta también es ser pueblo, eso es ser pueblo. Sin comprender nuestras propias miserias difícilmente tendremos una visión real y completa de nosotros mismos. Las clases populares tienen sus contradicciones y, en muchas ocasiones, sus posturas no tienen por qué encuadrarse en lo que las doctrinas ideológicas de izquierdas, o el propio sentido común, digan sobre lo que es mejor para ellas. Hay que admitirlo y reconocerlo. Entenderlo es el inicio de una aproximación de la izquierda con su electorado que nos alejaría de los fenómenos tipo Trump, Le Pen o, en nuestro caso, Rivera. Pero, sobre todo, nos haría disfrutar de un carnaval en el que se canten con arte coplas con letras satíricas e irónicas que vayan en otra dirección;  críticas con el poder, que tanto se están echando de menos este año.

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Fotocuento 10
Fotografía: Jesús Massó

Caía, funesto pero decidido, desde el piso 14. Ni siquiera gritaba. Mientras, su vida pasaba veloz por su memoria. Cuando cruzaba por el piso segundo, reparó en que no recordaba el motivo por el que había saltado y al interrumpirse la proyección de la película vital, también se detuvo, en seco, su fatal trayectoria.

Un poco pasmado, se quedó flotando a cinco metros del asfalto final sin que los bomberos, que acudieron raudos, pudieran descolgarlo del aire ni del fatal pronóstico.

Desde entonces espera, como un globo cautivo, una foto del rostro de la ingrata. Intuye que le espera una eternidad de ingravidez y desamor.

Texto: Juan Rincón


Tiempo de lectura ⏰ 28 minutitos de náLiderazgo, competitividad, pasión, polémica, amistad, lealtad y autenticidad. Todo esto se da en Subiela, pero Ángel es eso y mucho más. Una persona con muchas vivencias y capas que, por encima de todo, es Carnaval. Ángel es la historia viva de cuarenta años de Carnaval, un fenómeno cultural, popular y social que, sin su testimonio y vida, no podría comprenderse en toda su amplitud.

Ese recorrido vital es el que se recoge en El corazón del Ángel, su biografía, que pondrá próximamente en nuestras manos la editorial sevillana Libros de la herida y que escribe Miguel Ángel García Argüez. Carnaval y literatura que, una vez más, se unen para contarnos los entresijos de la memoria emocional colectiva de varias generaciones a través de la mirada de un personaje singular, de una persona única que se encuentra en un momento personal de calma, reflexión y disfrute.

En mitad de la vorágine del COAC, y tras el paso de su comparsa Los Listos por la fase preliminar del concurso, en ETP hemos aprovechado la publicación de su biografía para propiciar este encuentro entre autor y director de ambos proyectos que nos cuentan, a corazón abierto, lo que se cuece en la trastienda del Carnaval,  lo que nos encontraremos en el libro y cómo fue la experiencia de este trabajo conjunto más allá de las tablas del Falla.

¿Ángel o demonio? ¿Quizás ambas cosas? Juzguen ustedes. 

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Fotografía: Fran Delgado


AS: “Posiblemente este sea mi último  año de Carnaval»


Pregunta: De la mano del autor actual de su comparsa presenta su biografía en estos Carnavales. ¿Por qué precisamente ahora? ¿Y por qué ha elegido a Argüez para escribirla?

Ángel Subiela: ¿Por qué ahora? Porque posiblemente este sea mi último año de Carnaval, casi con toda seguridad. Hablo a nivel de concurso, evidentemente. ¿Por qué el Chapa? Porque es una persona que me conoce. En estos cinco años he notado que me conoce mejor que otros con los que he estado más años. Y porque es un artista.


MAGA: “El corazón del Ángel es él, que cuenta su vida, y su gente más cercana»


Pregunta: ¿Por qué este libro se titula El corazón del ángel? ¿Qué es el corazón del ángel?

Miguel Ángel García Argüez: Cuando aparece la idea de la biografía, una de las cosas con las que fantasea cualquier escritor es qué título va a llevar el libro y Biografía de Ángel Subiela me parecía algo muy soso. Entonces, recordé la película El corazón del ángel, que es una película que marcó a toda una generación -con Mickey Rourke y De Niro-, y me pareció una metáfora estupenda porque la idea del libro es hacer una biografía, pero que fuera a la vez una forma de confesión, que estuviera hecho desde la interioridad, no contar desde fuera la vida de Ángel como un espectador externo y objetivo, sino meterme dentro. Por eso es tan importante su palabra y la de la gente cercana. Porque también nos planteamos entrevistar a mucha otra gente, a los autores con los que ha estado, a otro componentes, incluso a políticos que conocía o que han estado cerca de su trayectoria… pero al final decidimos hacerlo de una manera más recogida, desde el corazón. Y el corazón es él, que cuenta su vida, y la gente más cercana: su familia, sus amigos, sus hermanos, sus hijas, su sobrino y los componentes que han estado más cerca de él, con los que ha tenido más complicidad.

P: ¿Quiénes son esas voces que están en el libro y cómo se eligieron? 

AS: Las eligió Miguel. Hicimos una pequeña lista, pero yo no le he pedido que incluyera a nadie en concreto, ha sido idea suya. Aunque yo quería gente que contara su verdad también, gente que ha convivido conmigo y que puedan contrastar lo que yo cuento, para que no se vea mi verdad sola. No he leído el libro, así que no sé lo que piensan y opinan los demás, necesito que eso sea una sorpresa para mí. Porque a lo mejor yo miento más que hablo …o no. Esa es una de las cosas principales que buscábamos. Cuando leo un libro de alguien y cuenta y cuenta y cuenta… me pregunto ¿eso es lo que cuentas tú, no? Habrá que escuchar a la otra parte para saber si es verdad o no. Y yo necesitaba leer lo que piensan otros. Miguel me ha comentado el nombre de algunas personas, pero faltan dos que por desgracia fallecieron: una es Juan Carlos Aragón y la otra es Chari Delgado, que ha sido mi costurera durante muchísimos años.

MAGA: Claro. En su lugar entrevistamos a sus hijas que también vivieron, aunque desde una segunda fila, la relación de Ángel con la costura y con los tipos. El libro no es un juicio sumarísimo, es una biografía escrita a partir de las confesiones personales de Ángel y de la gente cercana, que matiza o cuestiona algunas de las cosas que Ángel afirma. No porque haya mentido o no, sino porque muchas veces la memoria a veces deforma las cosas. Hay veces que Ángel cuenta una cosa de una determinada manera y Carli, o su hija Paola, la recuerdan de forma diferente. Y no porque sea mentira sino, precisamente, porque esas visiones son las que enriquecen al libro. Un libro que, además, es una propuesta que nos lanza la editorial Libros de la Herida.

AS: Sí que es verdad que, años atrás, ya me habían propuesto hacer el libro algún que otro amigo y periodistas, pero no veía el momento. Y este año, como tenía muchas cosas claras y muchas cosas en mi mente para hacer, cuando me lo dijo Miguel dije: “¿Quién mejor que él? ¿No?”. Por eso dimos este paso y la verdad es que estoy muy contento, contentísimo. 

MAGA: Y si Ángel dice con generosidad que quién mejor que Miguel para escribir su biografía, yo tengo que decir que quién mejor que Libros de la Herida, que es una editorial en la que tengo mucha confianza y sé que que es una gente elegante que va a tratar con mucho cuidado el libro y que no va a buscar el morbo para vender, porque es una editorial que tiene mucha caballerosidad. Si hubiera sido otra editorial a lo mejor me lo pienso, porque podrían hacer una cosa más para vender, cutre y morbosa, pero nosotros lo hemos intentado hacer de una manera elegante. 

P: Miguel, llevas los últimos años trabajando con Ángel y, lógicamente, lo conoces sobradamente, pero en este proceso de trabajo conjunto en este proyecto ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de toda la información que has podido reunir?

MAGA: Muchas de las cosas que Ángel me ha contado ya las sabía, porque, como todo el mundo sabe, es una persona que le gusta charlar mucho y contar anécdotas. Sin embargo, sí hay dos cosas que sí que me han sorprendido: primero su memoria. Ángel tiene una memoria casi para reírse de ella. El otro día estábamos con la broma y contaba: “Fuimos a una actuación y nos quedamos a dormir en el hotel Oliva, que está en la calle Juan López número 6, donde hay una camarera que pone el gin tonic con más arte del mundo y que se llama Pepa, era una mujer mayor…”. Tiene una memoria, de verdad, espectacular.

AS: Jajaja…De hecho Carli me dice: “Tú te acuerdas de , me da un coraje”. Y yo le digo: “Carli, tu eres un manitas, haces de , cantas muy bien, yo canto mu mal, según dicen la gente, pero tengo una memoria exquisita”. 

MAGA: Esa es la primera cosa que me ha sorprendido: la capacidad de memoria, de retentiva y del detalle que tiene Ángel. Fuera de la media, te lo digo yo. Y segundo, la mirada de Ángel. Es una persona muy pasional, que a veces cuando habla y dice cosas tiene cierta tendencia a ser un poquito bocazas -algunas veces-, y, sin embargo, conmigo en el libro ha estado haciendo una mirada sobre sí mismo, sobre el pasado, sobre sus errores, sobre sus relaciones con los demás a lo largo de  toda su vida carnavalesca… una mirada redentora, una mirada generosa, una mirada autoreflexiva, en la que no hay ni buenos ni malos, una mirada comprensiva hacia los demás, crítica consigo mismo y a la vez tolerante, eso también me ha sorprendido. Porque no es la postura normal de Ángel, al menos cuando le ponen un micrófono delante.

AS: Jajaja.Yo en esta etapa de mi vida, a mis cincuenta y seis años, no quiero estar en esta vida para contar cosas malas, quiero contar cosas buenas, y lo malo que lo cuenten otros. No tengo ganas perder el tiempo contando cosas que no me aportan nada.

MAGA: Esto responde a la primera pregunta de por qué ahora. A lo mejor hace diez años hubiera salido un libro totalmente diferente.

AS: ¡Claro! Ahora, como dice Miguel, cada pregunta inconscientemente la analiza uno con esta edad. Cuando uno es más joven suelta el bastinazo y mañana me lo cuentas. Es verdad que soy a veces muy bocazas, bueno quizás más que bocazas soy muy pasional. Se me va muchas veces la fuerza por la boca y después no soy nada, sinceramente no me como a nadie.


MAGA: “En el libro hay un intento de redención, de dejar cabos atados»


P: En este ejercicio memorístico y de recuerdos que has tenido que hacer para la publicación de la biografía hay también un proceso de autoconocimiento personal, de lo que has hecho y de tu propia vida.  ¿Cómo percibes ahora, después de todo ese proceso, el cambio que se ha producido en ti desde que empezaste allá por finales de los setenta?

AS: Bueno, el cambio ha sido para bien. Estoy muy orgulloso de esta última etapa de Carnaval, quitando el año pasado que no me gustó a nivel carnavalesco. Soy otro Ángel en todos los aspectos y sobre todo he mejorado mucho como persona. Porque la edad te da una madurez, un saber estar y saber lo que quieres. Y lo que mi cuerpo, mi cabeza y mi alma quieren es tranquilidad y llevarme bien con todo el mundo. Eso es lo que yo necesitaba. Y también hacer una autocrítica, reflexionar y reconocer mis errores, que es la única forma de quedarte tranquilo y dormir todas las noches bien. A lo mejor habré cometido errores, pero seguramente habrá sido inconsciente o por la edad o por el ego o por no sé qué, pero desde aquí les pido perdón y reconozco mis errores, si los ha habido, y pido disculpas. 

MAGA: Hay mucha redención en el libro, que no sé si ha sido ni consciente ni buscado, pero hay un intento de redención, de dejar cabos atados, de viejas amistades rotas que se arrepiente de haberlas rotos y desea recobrarlas, de comportamientos que ahora se piensan que igual fueron injustos… Pero todo esto sin ser bienquedismo, que tampoco es bienquedismo (AS: No, no, no. ¡Para nada!). Es sincero y las cosas se cuentan como son.

AS: No es mi estilo. Además, la gente sabe cómo soy, que yo no soy así, que soy más claro que el agua. La gente sabe que cuando tiro para delante no miro nada. Pero sí que todo lo que se cuenta se hace desde el corazón y desde la sinceridad, no me vale otra cosa en mi vida.

P: Los lectores que se aproximen a la lectura de este libro podrán acercarse al protagonista no solo en su faceta pública, el personaje carnavalesco, sino también a la persona en su intimidad ¿qué encontrarán de Ángel y qué de Subiela?

MAGA: Es una biografía más carnavalesca que personal. Evidentemente su biografía personal está, porque es un elemento que está ahí, pero no se profundiza en ningún momento en ella. Se cuentan algunos episodios concretos, porque cuando es papá pues habrá que contarlo, cuando le pasa lo de DELPHI pues habrá que contarlo… porque son cosas que marcan mucho su vida, pero no se mete en los asuntos personales. Es sobre todo su vida carnavalesca, que es lo que nos interesa. La vida de Ángel en lo personal es tan interesante o tan aburrida como la de cualquier otra persona.

AS: En la vida carnavalesca es donde está el atractivo y creo que es lo que la gente quiere saber de mí. Tampoco tengo mucho más en lo personal que contar. Lo que cualquier padre de familia, trabajador, con hijos y ahora con nietos. No hay mucho más.

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Fotografía: Fran Delgado


MAGA: “El libro no se llama El corazón de Subiela, solo está Ángel”


P: Pero Ángel es distinto a Subiela…

MAGA: Sí, pero aquí tan sólo está Ángel, el libro no se llama El corazón de Subiela

AS: Está Ángel desnudo y transparente. Eso es lo que yo quería. No quiero una biografía para contar mentiras. Como dice Miguel, para hacer esto hay que saber reconocer aciertos y muchos errores, y poder evadirte de muchas cosas que no te aportan nada. Es como una satisfacción, te sientes como: “Joder, ¡qué bien me quedo cada vez que cuento algo!”. Cuento lo bueno, lo que he disfrutado en esos momentos y los buenos recuerdos que me traen. Eso es lo que quería del libro y creo que lo ha reflejado Miguel. Ese era el objetivo. Decir: “¡Qué satisfacción más grande contar estas cosas y poder reconocerme como persona!”.

P: Decir Ángel Subiela es decir historia de los últimos 40 años del Carnaval de Cádiz ¿Podría comentar cómo fueron sus primeros pasos en el Carnaval de Cádiz?

AS: Mis primeros pasos se asocian a mi madre, mi Ángela de mi alma. Mi madre nació en Medina, pero con ocho meses vino su madre a trabajar a Cádiz y no volvió a pisar Medina hasta que tuvo sesenta y tantos o setenta años que la llevé a una feria. Y cuando vio Medina esperaba otra cosa y dijo: “Vámonos para Cádiz que Cádiz es muy bonito” -no es que Medina no sea bonito, pero es que ella era muy gaditana, muy gaditana-. Se crió en la Cuesta de Jabonería, mi padre enfrente, así que ¡Fíjate! flamenco y carnaval. Mi padre cantiñeaba muy bien flamenco, aunque no era muy carnavalero. Mi madre sí. Mi madre me cantaba. Cuando chiquillo, me quitaba los piojillos y yo le decía “¡pero me tienes que cantar!” y ella me cantaba tangos antiguos, los cuplés…(MAGA: ¡No cuentes mucho que todo eso está en el libro!). Jajaja. ¡Claro! Entonces esos son mis inicios: mi madre, la Cruz Verde, Callejón del Circo, María Artega, más gaditano y más viñero imposible. ¡Y más carnavalero!. Yo digo que la cátedra del Carnaval son El Gavilán y la Cruz Verde. 

P: Y en el libro aparecerá su vinculación con Antonio Martínez Ares ¿qué recuerdos guarda de aquellos años con este autor?

AS: Claro, hombre. Fueron dieciocho años o diecisiete unido a este hombre. En el libro están todas las vivencias, los sinsabores, las luchas juntos… 

P: Amor también, supongo…

AS: Sí, claro. Hubo una relación bastante buena. Hasta el último momento en el que aquello se acabó, no tuve una relación mala con Antonio, para nada. A mí me sorprende después la actitud de él hacia mi persona, es lo que más me sorprende. No lo entiendo ni lo entenderé. Pero bueno… 


AS: “El éxito me superó, me transformó


P: Con él conoce la gloria en el concurso con primeros premios y un éxito masivo desconocido hasta esa fecha, grandes momentos pero también grandes polémicas. ¿Cómo vivieron aquella especie de beattlemanía carnavalesca?

AS: Eso te vuelve loco de la noche a la mañana. Fue el boom de Calabazas. Veníamos cosechando y poniendo la semillita. Sonrisillas fue una comparsa que… la gente se quedó embobada con esa comparsa: era tan bonita, era tan melosa, tan chiquita, tan entrañable, que la gente se quedó con la imagen de esos payasos con esas sillas tan chiquititas, pero Calabazas no se lo esperaba la gente, bueno, ni nosotros. Calabazas fue un boom, ocurrió todo de la noche a la mañana. A mí, de verdad, me superó, me transformó. Dejé de ser un trabajador y el padre de dos hijas y pasé a ser un artista. Esos humos se me subieron a la cabeza y la situación me superó. Fue difícil, porque es complicado asimilarlo: a nosotros nos hicieron un club de fans, tenía a gente en la puerta esperando a la hora de llegar, teníamos que salir escoltados de los contratos, llamar a la policía para que nos sacaran en el autobús porque lo destrozaban… Todas esas cosas. Yo me he levantado durante veinte años a las cinco menos cuarto de la mañana para trabajar en la General Motors, porque a mí me gustaba mucho el turno de mañana -para ensayar y los fines de semana cantar-, y de buenas a primeras me veo que todos mis compañeros me adoran, que están orgullosos de tener un amigo como Ángel Subiela que sale en las mejores comparsas… y te lo vas creyendo, te lo vas creyendo y no te das cuenta de que vas dejando de lado las cosas verdaderamente importantes de tu vida como tu familia y otras cosas que son más importantes que el Carnaval. Cuando ahora llega esta última etapa es cuando me doy cuenta que lo importante es la familia y que el Carnaval es un hobby.

P: Hablas de Calabazas pero el cénit de esa época probablemente fueran Los Piratas. Una agrupación que marca un antes y un después, no sólo como comparsa sino en la manera de entender el Carnaval y lo que genera…

MAGA: El negocio, los compacts….

AS: Sí. Marca un antes y un después. El responsable de eso fue mi hermano Chicuelo más que nadie…Mi hermano Chicuelo es el que tiene toda la culpa de eso. Se movía como un pez en el agua en este aspecto. Veía negocio y ¿por qué no? Decía: “Hemos hecho esto” y el grupo no entraba en eso. Él lo hacía todo con Antonio, entre ellos dos, y el grupo ni se preocupaba. Nuestra preocupación era cantar, hacerlo bien y ganar nuestro dinerito, que lo ganábamos bastante bien. Por aquella época se ganaba bastante dinero. En un contrato podíamos ganar veinte mil pesetas cada uno, pero había fines de semana que, a los mejor, ganábamos ochenta mil pesetas. Imagina, si en aquella época se ganaba ochenta mil pesetas trabajando un mes, hacerlo en un fin de semana era mucha tela. De buenas a primeras repartíamos doscientas mil pesetas a cada uno que teníamos de compacts y de findes y decías tú: “¡Esto qué es, Dios mío!”. Yo me dediqué a irme de viaje cada vez que tenía dinero y a darme los caprichos que me podía permitir. Y si mi hija se quería comprar unas zapatillas yo, que era el  más chulo del mundo, no le compraba un par, le compraba dos. Ese dinero lo utilicé bien, viajé todo lo que pude.

P: Ese fue un momento de popularidad tremendo. Erais conocidos en todos sitios y podías encontrar cintas y compacts vuestros en cualquier pueblo de la Andalucía más profunda…  

AS: No recuerdo si lo cuento en el libro, pero en el año noventa y tres, con Los Miserables, nos contrató Canal Sur para cantar el pasodoble del Papa en el programa de Miguel Ríos “Fiebre del Sur” (MAGA: Eso no se cuenta en el libro. ¡Anécdota extra!). Saliendo del camerino me coge Miguel Ríos y me saca de La Cartuja, donde se grababa el programa, y me lleva a su coche. Me saca la cinta de Los Miserables y me dice: “Esta cinta la han escuchado Carlos Cano, Serrat y Víctor Manuel. Carlos Cano, que fue quien trajo la cinta, nos dijo que la escucháramos. Puso el pasodoble del Papa y uno de nosotros comentó que para cantar eso había que tener dos huevos”. A lo que respondió Carlos Cano: “Pues esta gente los tienen”. Entramos a grabar tres minutos el pasodoble y cuando Miguel Ríos nos escuchó cantar dice: “No, hombre, tres minutos cómo van a cantar, con lo bien que cantan”. Y cantamos el popurrí, que eran ocho minutos.       

MAGA: Esta es una anécdota extra que no viene en el libro. Quisiera puntualizar que Ángel, en su vida artística, se ha relacionado con muchos artistas de renombre y tiene muchas anécdotas con personas como Carlos Cano, Miguel Ríos, que los acaba de mencionar, pero que también se podían decir de Paco de Lucía, Alejandro Sanz…pero, sin embargo, al final no hemos puesto nada de eso en el libro. Nos parecía un poco pretencioso. Le dimos una vuelta y se podían contar, sí, pero pensamos que eso forma parte de la vida persona de Ángel.

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Fotografía: Fran Delgado


AS: “Juan Carlos Aragón era especial, un genio”


P: Y tras eso, llega la ruptura con Martínez Ares, decides no salir con él y te vas con Juan Carlos Aragón ¿Cómo vivió aquella experiencia?

AS: Ya estaba el ambiente raro y yo no iba a salir ese año. Antonio quería echar a dos componentes y le dije: “Si vas a echar a dos aprovecha y echa a ocho o nueve y haz un grupo nuevo”. Creo que lo entendió de otra forma  y comunicó al grupo que yo quería echar a la mitad, cuando yo le había dicho que no iba a salir. Porque mi amigo José Luis, que éramos uña y carne, tenía muy claro que no quería salir más. Y yo decía: “Si se va José Luis, yo voy a tener que bregar con Antonio”, en el buen sentido de la palabra ¿no? y los autores de Carnaval son un poquito coñazo, pero todos, ¿eh? Todos están cortados por el mismo patrón en ese aspecto. No se les pueden decir ciertas cosas, no se les pueden rectificar otras… Y entonces pensé que era un buen momento para no salir también. Antonio cogió su camino y decidió hacer una comparsa con gente nueva. Y, bueno, luego vino Juan Carlos. Me costó mis disgustos, pero…     

P: Este año será el primer Carnaval sin Aragón ¿qué tenía de especial Juan Carlos?

AS: Él. Él en sí mismo. Era especial, un genio. Hay una cara oculta de Aragón: su gracia. Pero gracioso gaditano que no te puedes ni imaginar, del que te suelta una cosa y te tienes que tirar al suelo. Él siempre decía: “A mí me gustaría parecerme  en la gracia a El Gómez”. Su ídolo era El Gómez, era el espejo en el que se miraba a la hora de hacer los cuplés, los bastinazos y estas cosas. Y esa era una de las cosas que me llamaban mucho la atención. Por otro lado, no sabía vivir, no sabía el poder que tenía para hacer lo que le diera la gana. Es más, él me preguntaba: “¿A dónde te vas?”. Yo le decía: “Me voy de viaje a las islas griegas”. Y me decía: “Enséñame a vivir. Porque yo no disfruto, yo estoy aquí…” Y yo le respondía: “Tú puedes hacer muchas más cosas que yo. Tú eres un tío más conocido que yo, que económicamente estás bien cubierto, tú puedes muchas cosas”. Y creo que no, que él no lo disfrutó todo. Yo pienso que él ha sido muy feliz en esta última etapa, por lo que he presenciado y lo que he podido ver. En aquella época en la que lo conocí estaba con su separación, metido en muchas cosas y fueron tres años un poco revueltos para él como persona. Sin embargo como autor, me decía: “Pídeme, que tengo la recámara llena”. Y yo le preguntaba: “¿Qué vas a hacer chirigota y comparsa?” Y me respondía: “Y puedo hacer tres comparsas más y dos coros. tengo ahí en la recarga tela” (Risas). Y era verdad. Era un tío que por día te daba pasodobles, te daba cuartetas, te lo daba todo ¡Dios mío de mi alma! ¡Qué barbaridad! ¡Qué facilidad! Llegaba octubre y tenía el repertorio prácticamente hecho. Quizás dejaba para lo último el estribillo, un par de pasodobles o un cuplé… pero poco más, ya no volvía a tocar nada más. Y no fueron sólo tres años. No he sido partícipe de este circo de opinar ahora de Aragón, a no ser que me hayan preguntado. Ahora todo el mundo habla de Aragón como si lo hubieran conocido toda su vida. Yo he vivido veinticinco años en la calle Sorolla y él ha vivido toda su vida en la calle Goya, ¡imagínate!. Me llamaba y me cantaba cosas cuando sacaba solo chirigotas y me pedía opinión, le gustaba que le diera mi opinión porque, de alguna forma, le servía de ayuda. Ha habido mucha gente, grande del Carnaval, que me ha preguntado por si me gustaba una idea y yo les decía: “Me gusta. Coge por aquí”. Hay gente que le gusta mi opinión y confía en mí, y Aragón me pedía mucha opinión y a mí me gustaba mucho hablar con él. Era muy interesante hablar con él. Aprendías mucho de la vida.


AS: “Juan Carlos Aragón era el único autor al que temía


P: En Los listos le habéis hecho un homenaje muy bonito y discreto en el popurrí. ¿cómo vais a vivir este concurso?

MAGA: Con un vacío enorme. La obra de Juan Carlos era un pilar del concurso todos los años, no sólo por la expectación que tenía sino por la calidad que ofrecía. Era un referente, siempre había cosas que aprender de su manera de enfocar las ideas, de sus letras, de sus músicas…

AS: Con todos mis respetos a todos los autores que han competido conmigo, pero a Juan Carlos era al único que temía. Al único. Yo no le temo a nadie en el Carnaval, pero al único que le he temido siempre ha sido a él. Acostumbró a la buena afición de Carnaval a que había un día en el concurso en el que nos podía mandar a coger higos chumbos a todos. No sabíamos si iba a ser en cuartos, o sería en semifinales, pero había un día que decía: “Hoy voy a soltar amarras y se van a poner todos bocabajo”. Y, efectivamente, así era. Y yo pensaba “Que se aguante un poquito y que lo cante en semifinales en vez de cuartos que ya he cantado dos veces y voy también adelantado”. Era al único que temía porque sabía que iba a sacar dos letras de sombrero (MAGA: Inalcanzables) ¡Dios mío de mi alma! Hasta ahí no llegamos, amigo.

P: Después vienen las asociaciones con Tovar, Carapapas o Antonio Martín y ya, de vuelta de todo, aparece la comparsa Los doce con grupo nuevo y un autor como Argüez. ¿Qué supone para ti esta nueva etapa?

AS: Un desahogo y una quitada de presión enorme. Unas ganas de hacer lo que a ti te gusta en Carnaval sin tener ese encorsetamiento de miedo a hablar con un autor, sin saber si le va a gustar o no le va a gustar. Eso lo capté en el Chapa desde el primer momento. En su forma de hablar, en su manera de exponer, sabía que yo no podría tocar ciertos temas en Carnavales, y sí que le he insistido, porque sé que si lo hiciera podría volver loco al mundo del Carnaval. Pero él me dice: “Ese no es mi estilo, Ángel. Eso que lo toquen otros”. Y yo se lo respeto, pero sigo haciendo hincapié -porque soy muy pesado-, pero se lo respeto. Me doy cuenta que él me marca sus límites, pero a partir de ahí me deja que opine, que colabore, me escucha, a él le gusta escucharme, a mí me encanta escucharlo, me emociona cuando me dice cualquier cosa y le digo: “¡Qué guay!”, porque con una frase de algo que él me diga yo ya me imagino la calidad literaria que va a traer. Entonces digo: “No hay problemas”. Hablamos de ideas de pasodobles y el grupo me pregunta: “Quillo Ángel ¿cómo está la cosa de pasodobles?” y les digo: “Hay siete u ocho temas…nada más que el tema es bueno, así que imagínate cómo lo va a traer”. Es quizás, junto con Aragón… bueno, es que estaría con los buenos, sería una falta de respeto… (MAGA: No vale comparar, Ángel. Tú has estado con los más grandes…), pero con él estoy tranquilo, aquí no me falla, aquí voy bien.

MAGA: Yo he sentido también que Ángel me conoció rápido. Fíjate, con el poco tiempo que llevamos, nos hemos conocido bien y entonces ha sido fácil.   

P: Miguel, tú te incorporas a Los doce después ¿cómo fue encontrarse con Ángel en ese momento con un grupo y un repertorio e idea ya desarrollados?

AS: ¡El regalito ese! Jajajaja…

MAGA: Jajaja. ¡Claro! Yo tenía mis reservas antes de conocerlo, cuando surge la idea de Los doce y la propuesta de que yo me incorpore. Porque Ángel arrastra esa leyenda de que pone a sus autores unas esposas para que remen en la dirección que él quiere. Y esa leyenda que arrastra no se muy bien de dónde ha salido porque ningún autor ha certificado que eso sea así. Sin embargo, yo desconfiaba un poco y tenía mis reservas, pero en cuanto lo conocí un poco más y me di cuenta de que era una persona que trabaja en equipo…

AS: De hecho él no quería figurar como letrista, no quería poner su nombre, no quería poner la autoría. Diría: “Por si este gachón me manda a tomar por culo…” jajaja…

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Fotografía: Fran Delgado


AS: “A todo el que le guste la comparsa del Chapa es porque es simplemente un aficionado”


P: De esta colaboración llegan Los equilibristas, Los prisioneros y Los luceros. En esta etapa que Ángel ha definido como más tranquila y reflexiva ¿Cómo vive de pronto ese nuevo éxito?

AS: Es un éxito muy diferente. Es un éxito ganado a pulso. En los éxitos anteriores, sacáramos lo que sacáramos, teníamos una legión de seguidores que nos iban a poner la alfombra roja. En este caso nos lo hemos tenido que currar a pico y pala (MAGA: Desde cero). Y bien currao. Yo me siento muy orgulloso de esta etapa porque a todo el que le guste la comparsa del Chapa es porque es simplemente un aficionado. Ese es el mayor premio que hemos ganado. 


MAGA: “Lo que pasó con Los luceros fue una mala digestión de no haber ganado con los pájaros”


P: Y tras Los luceros del año pasado, otra vez te reinventas con Los listos.

AS: ¡Otra vez nos reinventamos! Esto fue una conversación de veinte segundos en la que los dos decimos que si vamos a seguir igual que en Los luceros nos vamos cada uno a nuestra casa (MAGA: Súper claro). Lo teníamos los dos súper claro. Dijimos: “Vamos a hacer lo que nos gusta”. Y le digo a Miguel: “Si no te gusta algo dímelo, por favor, y yo lo quito y lo cambio. Te puedo sugerir, te puedo dar mi opinión…”. Y a Joselito Aranda igual: “¿Esto es lo que te gusta? ¿Esto es lo que quieres? Pues esto vamos a sacar. Que si lo disfrutáis ustedes dos vamos a disfrutar el resto”.


AS: “Este año hemos hecho la comparsa que a nosotros nos gusta y vamos a hacer en el escenario lo que nos dé la gana”


P: En la actuación del pasado 20 de enero dio la sensación de que el grupo se encontraba muy a gusto con la idea…

MAGA: Súper a gusto. Yo estoy súper enamorado de Los listos. Del proceso y del resultado, más allá de cómo quede en el concurso. 

AS: Miguel y yo tenemos la misma idea, pero con una diferencia: la idea de Miguel supera a la mía, y me explico: ¿Cómo va a ser la puesta en escena de la presentación? Hablo con el grupo y les digo que tengo pensado que estemos todos en círculos y que se vean los rabos, pero lo dejo ahí. Y luego le pregunté a Miguel cómo vamos a hacer la presentación y me dice “Quillo, yo tengo pensado….” y le digo: “¡Es lo mismo que le he dicho al grupo!”, y responde “Sí, pero en el pum, pum, pum, a mí esto…” (lo dice mientras mueve al ritmo del pum las caderas) Y le digo: “¡Ole!”. Ahí me ganó. ¿Por qué? Porque si yo he hecho la comparsa que a mí me gusta vamos a hacer en el escenario lo que nos dé la gana, sin faltar el respeto a nadie, claro. Y ese detalle es una demostración de intenciones en la que decimos al público: “Señores aquí estamos. Esto es lo que traemos. Si os gusta bien y si no para casa”.

MAGA: La risa nerviosa que se escuchó en el teatro en ese momento… 

AS: Se escuchó, ¿no? En ningún momento ninguno del grupo… nos miramos y dijimos: “Esta guay, ¿no?”. Yo enseño los bocetos al grupo y, claro, ellos se ven ya de ratones vestidos, aunque lo hagan en el ensayo. Por ejemplo cuando cantamos: “Ratón, de corazón caliente”, y desfilamos, les digo: “A ver, nos vemos ridículos, pero cuando nos veamos de ratón es cuando el tipo ganará enteros”. Lo que es diferente, a lo mejor, de este año respecto a otros años, es porque se veían ya vestidos de ratón. Eso es fundamental. Este año vamos ya con un paso por delante. No sabemos cómo vamos a quedar en premios o hasta dónde vamos a llegar, pero no nos importa mucho. Hemos disfrutado como enanos y todo lo que venga bienvenido sea.

MAGA: Vamos a pelear, por supuesto (AS: ¡Yo no quiero perder ni al parchís!). Pero este año ya el premio está ganado (AS: Hemos hecho lo que nos ha gustado a nosotros). Los ensayos han sido muy divertidos, muy relajados, trabajando, pero sin presión… Al grupo le ha venido muy bien el cambio de filosofía.

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Fotografía: Fran Delgado


AS: “El año pasado en vez de luceros teníamos que habernos llamado Los tontos


P: Lo que comentáis, contrasta mucho con la sensación del año pasado con Los luceros

MAGA: El año pasado fue muy diferente.

AS: El año pasado fuimos unos tontos. Este año somos Los listos, pero el año pasado en vez de luceros, teníamos que habernos llamado Los tontos. Porque nos creamos una presión sin tener por qué… Caímos en la trampa de eso de: “Este año es el vuestro, este año os toca”. Y ¿por qué me toca? ¿por decreto?. Si me toca porque soy el mejor y porque me lo merezco. Si no, no me des nada, me quedo en mi casa y ya está. Quisimos rizar el rizo. Quisimos hacer una comparsa comparsera, concursera, competitiva…

MAGA: Fue una mala digestión de no haber ganado con los pájaros (AS: Sí¡Eso es!). Tuvimos mucha ilusión, no lo digerimos bien y eso lo pagaron Los luceros

AS: Después terminó el concurso y pasamos un año genial con Los luceros, no hubo ningún problema. El comportamiento de todo el grupo fue genial, en los sitios dando la cara (MAGA: El público genial…), el público estupendo…  

R: ¿Cómo se conjuga el liderazgo del grupo con la relación con el o los autores? Y, teniendo aquí también a un autor ¿cómo funciona en sentido contrario, Miguel?

AS: El eslabón de en medio es el director (MAGA: La clave es el director). Yo siempre digo que soy mejor psicólogo que director. Una vez, un autor de Carnaval dijo de mí, en plan despectivo, que era un buen relaciones públicas. Y yo no me lo tomé a mal, al contrario, me lo tomé como un halago (MAGA: Relaciones humanas…jajaja.). Jajajaja. Si ese es el nombre que me merezco, pues, me siento muy orgulloso de ser un buen relaciones.

MAGA: Tanto en esta comparsa, como en otras que he estado otros años, yo no sufro demasiado, hombre a veces puedes querer hacer las cosas de una manera y el director o el grupo dice que no y eso siempre genera malestar, pero estoy acostumbrado a trabajar en equipo. Me gusta escuchar, creo que sé escuchar, mis cabezonerías me duran poco, luego lo pienso y….

AS: Se le pasa pronto. A mí me gusta la gente así, que no es rencorosa, ni tan estricta para algunas cosas, ni cabezona. Esta filosofía de trabajar en equipo la mamé de la época con Martínez Ares. Me he criado con eso. Nosotros nos sentábamos las dos personas que trabajábamos a piñón, codo con codo, mi hermano José Luis Naranjo -uno de mis mejores amigos-, hablábamos y cuando venía Antonio ya teníamos muchas cosas habladas entre los dos y le aportábamos ideas, él nos decía cosas y trabajábamos en equipo los tres. Nos entusiasmábamos. Luego, después en el ensayo, Antonio montaba el tenor, la segunda la montaba José, las voces por arriba las montaba Carli… José Fernández también ha sido importante, la parte de atrás en la primera época la montaba Angelín, el Chupa también colaboraba mucho, después en la segunda época Miguel Ángel García Cossío…En fin, siempre hemos trabajado en equipo y los éxitos han sido siempre por trabajar en equipo. A mí me gusta eso. Escucho todas las opiniones porque siempre hay una opinión fabulosa que dices: “Esa es”, y esa es la que yo robo. Soy un gran ladrón y me quedo con las que son verdaderamente interesantes y digo: “Pues por aquí puede ir”. Es un poco de psicología, bueno no sé si es de psicología o de veteranía, tengo mi duda. Y me da coraje decir esto jajaja…

MAGA: ¡Más sabe el ángel por diablo que por ángel! (Risas).

P: Su figura se encuentra popularmente unida de una manera muy estrecha a la de su compañero Carli. Tras tantas experiencias en el concurso ¿es ésta la demostración de que la amistad está por encima de los intereses que se dan el COAC?

AS: ¡Es que son muchas cosas! Es que lo hemos vivido todo: bodas, bautizos y comuniones (Risas). Y no sólo eso, soy el padrino de su hija. Yo vivo en Barbate y él en Cádiz y nos llamamos todos los días, posiblemente, mañana, tarde y noche no porque nos iban a mandar bien lejos su mujer o la mía. Yo creo que todo en la vida tiene un porqué. Yo soy un manazas para cualquier cosa de la casa y creo que Dios me ha hecho un manazas para poder llamar a Carli todos los días para que venga a arreglarme algo (Risas). Con lo cual, tengo ahí un tesoro.

MAGA: Te voy a hacer una pregunta que no te he hecho en el libro ¿Alguna vez habéis discutido y os habéis enfadado Carli y tú?

AS: Sí. Muchas veces. Es muy tozudo, muy cabezón. Y me da mucho coraje  porque él nunca se equivoca. Alguna vez me he mantenido en mis trece por algo, porque así es como queda guay y me ha dicho: “Allá tú”, y el primer error que me ha dicho es esa parte y me ha mirado con esa carita de ratoncito y me dice: “¡Te lo dije!”. Le hicieron el otro día una pregunta en la Cadena Ser y saltó como una liebre, yo creo que no se la esperaban. Le preguntaron: “¿Cómo se lleva eso de estar siempre en un segundo plano de Ángel Subiela?” Y le dijo: “De segundo plano yo creo que no, yo creo que te equivocas”. ¡Segundo plano! ¡Dios mío de mi alma! Miguel lo sabe, la fuerza que tiene en mí lo que opina Carli, la gente no se puede ni imaginar.


AS: “Le agradeceré a Carli toda la vida que siga saliendo en el Carnaval por mí”


MAGA: Perdona que te interrumpa. Todo el mundo piensa que Ángel es el caballero y Carli es el fiel escudero, pero yo no sé si es al revés (Risas).

AS:. ¡Yo creo que es al revés! Es un tío que cuando tiene las cosas claras no… parece un santo pero cuando dice: “Aquí voy” es aquí y no y no. Es cierto que le tengo que agradecer que siga en el Carnaval por mí. El año de Los doce ya no quería salir más en Carnaval. Lo tenía muy claro. Ha habido muchos amigos a los que no he convencido pero él, por fidelidad a mi persona, se ha dejado convencer. Le debo tanto…porque él está en el Carnaval por mí. Entonces, cuando escucho alguna crítica hacia su voz o hacia su persona, digo: “¡Qué necesidad tiene este hombre por culpa mía de aguantar esto!”. Se lo agradeceré toda mi vida.

P: Aunque ya has contestado, ¿podríamos decir que esta biografía y Los listos son una despedida?

AS: Una despedida, sí, pero a nivel concurso. Si alguien quiere que le ayude para su comparsa de juveniles o algo yo lo ayudo. Estoy dispuesto a ayudar al que me lo pida en lo que yo pueda. Pero sí es una despedida a nivel de concurso. Primero porque no me gusta el concurso nada. Yo creo que no lo disfrutamos ninguno. El formato me parece horrendo. La no afición me parece horrible

MAGA: Con la no afición te refieres al fanatismo, ¿no?

AS: El fanatismo. Hablando de la cantera me sentí tan orgulloso. Tenía un sin vivir porque quiero tanto a Barbate, me quiere tanto la gente en Barbate, que cuando vi una chirigota infantil de allí que se llamaba Sálvame dije “No quiero ni verlo. ¡Dios mío me van a vestir a estas criaturitas se Jorge Javier y estas cosas, por favor!”.  Y cuando se abrieron las cortinas y, llamándose Sálvame,  vi la bola del mundo dije “¡Ole Barbate, me quito el sombrero!”. O como el coro que es tierra, mar y cielo o como tantas letras tan educativas y tan inteligentes como han hecho. Me siento súper orgulloso de la cantera. Yo quisiera que viniera una cantera de buenos aficionados, ojalá. Ese aficionado que dijera “¿Quién canta hoy? ¿Quién canta mañana?”. Eso lo he vivido de chico, porque yo dejaba el fútbol, que ha sido mi pasión toda mi vida, para salir detrás de cualquier agrupación, detrás del pasacalles, para meterme en el bar Gavilán y sentarme en su escalón para escucharla. Me gusta escucharlo todo. Hasta a mis peores enemigos, “mis rivales”, entre comillas, los escucho. No quiero que estén mejor que la mía, pero si están bien lo digo: “Están bien, coño, ¿por qué no?”. Y eso es lo que necesita el Carnaval de Cádiz, una buena cantera de aficionados. Porque a nivel de agrupaciones y componentes lo tenemos.


AS: “Los Equilibristas está en el podium de mis mejores comparsas”


P: Y tú Miguel, cuando haces la biografía de Ángel ¿eres consciente de que puede ser una rúbrica a toda su trayectoria?  

MAGA: Hasta ahora no me he enterado. De todas formas, como ya conozco a Ángel y sé cosas que él no dice, intuía que esto podía pasar cualquier año de estos. Tenía la sensación de que me iba a tocar vivir junto a Ángel su crepúsculo, que no su decadencia, que eso está claro. Si no era este año podría haber sido el anterior o si no el siguiente. Y también por Carli, porque se nota que está cansado y que esto cada vez le trae menos cuenta, a Ángel cada vez le cuesta más venir de Barbate… Ahora, ¡nada más lejos de mi intención que escribir una biografía para intentar rematarlo! (Risas). No era esa la idea. Pero fíjate hasta qué punto se intuye que el repertorio de Los listos tiene muchas cosas que tienen doble lectura.

AS: Cuando trajo el final del popurrí me tocó la pelota. Cuando dice: “No me encierres mis coplas / no las metas en un agujero / que me da mucho miedo / ya no salir más / con lo que yo te quiero

MAGA: Ahí en el fondo también estaba subconscientemente, porque esa idea planea. Y yo sé, categóricamente, que si Ángel y Carli se retiran tiene que ser en plena forma, no en un momento de decadencia.

AS: Hay una cosa que siempre le agradeceré al Chapa que es la presentación de Los Equilibristas. Eso a mí me marcó. Cuando la leí no quería decirle nada pero pensaba: “¡Soy yo, soy yo!”, y un día me dice: “La presentación eres tú”, y le respondí: “Lo intuía, Miguel”. Habría visto detalles de otra gente que dirían que después de Los doce estaba ya acabado en el Carnaval. ¿Sí? Pues aquí está otra vez haciendo equilibrio, caigo de pie y me vuelvo a levantar. Por eso, cuando digo que Los Equilibristas está en mi podium de entre las tres mejores comparsas, tengo bastante motivos para decir lo que digo y saber lo que digo. Porque mucha gente te dice: “Ventolera…” y muchísimas, todas son buenas, pero unas, por unos motivos u otros, son las que te tocan el corazón. Y Los Equilibristas me llegó hasta la yugular.

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Fotografía: Fran Delgado


MAGA: “Escribir este libro ha sido también un recorrido de mi propia vida carnavalesca como aficionado”


MAGA: Para mí también ha sido una aventura personal la elaboración de este libro. Porque he recorrido la vida de Ángel, pero he recorrido también mi vida carnavalesca como aficionado. He vuelto a escuchar cosas que no escuchaba hace mucho tiempo (AS: Que ni yo escucho), he vuelto a vivir cosas y me he emocionado. He llorado escribiendo el libro, viendo vídeos de chavalito de Sonrisillas… me he dado cuenta de que es la biografía de Ángel, pero también es un recorrido por la historia de los últimos treinta años de la modalidad de comparsas y, esto es más personal, un recorrido por mi propia vida como aficionado. 


AS: “El público ha crecido con nosotros, somos parte de su vida a través de nuestra voz y nuestras letras”


AS: Hay otros premios del Carnaval que me llevo conmigo. Nosotros tenemos mini grupos, que vamos cuatro cantando, y estamos cantando todo el año. Pues no hay una boda que no te deje algún detalle, un detalle que te haga sentirte feliz y orgulloso de lo que has hecho. Hay bodas en la que cuando aparecemos los cuatro y se quedan en blanco. Cuando cantamos miramos las reacciones y hay casos en los que el padrino, la madrina y los novios se han abrazado los cuatro y se han puesto a llorar cuando nada más que habíamos abierto la boca para empezar a cantar, no nos han escuchado. Termina la copla y les digo: “¡Que nosotros hemos venido a haceros felices!”, y me dicen: “¡Estamos llorando de felicidad!”. ¿Por qué? Porque si empiezo con el pasodoble de “Recuerdo que era mayo,” se acuerdan de cuando lo escucharon y cómo lo escucharon. Si les canto un pasodoble al maltrato por desgracia mucha gente tiene alrededor a alguna persona a la que han maltratado. Es entonces cuando te das cuenta de que han crecido con nosotros, somos parte de su vida a través de nuestra voz y nuestras letras.