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Los poemas de la mujer carnival de elena merino rivera

Detalles del Libro

  • ISBN. 9788418018206
  • N√ļmero de p√°ginas. 74
  • Editorial: Caligrama 2019
  • Precio 13‚ā¨

‚ÄúT√ļ, m√°scara blanca/de nuestros corazones‚ÄĚ es uno de los versos encendidos que forma parte de este libro de poemas. Los poemas de la mujer carn√≠val es la propuesta po√©tica que nos trae la pluma de Elena Merino Rivera. Textos fraguados en el coraz√≥n de nuestra fiesta m√°s gaditana con la perspectiva for√°nea de su autora. Una vez m√°s se demuestra que los gaditanos nacen donde les da la gana en el cuidado de cada palabra y la marabunta de emociones que se desprende en cada uno de los poemas. C√°diz y su carnaval m√°s canalla de nuevo siendo protagonista absoluto y epicentro de una nueva obra, repleta de sensibilidad, verdad y con vocaci√≥n de coplas.

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El corazon del angel vida obra y confesiones de angel subiela de miguel angel garcia arguez

Detalles del Libro

  • ISBN. 978-84-948028-7-4
  • N√ļmero de p√°ginas. 384
  • Editorial: Libros de la herida, 2020
  • Precio 20‚ā¨

El coraz√≥n del √Āngel re√ļne los poderosos latidos de un hombre que es m√°s Carnaval que hombre, de un √Āngel que es m√°s Carnaval que √Āngel, de un Subiela que es m√°s coraz√≥n que Subiela. El coraz√≥n del √Āngel nos cuenta el relato, las vivencias y las confesiones m√°s √≠ntimas de la emblem√°tica y controvertida figura del director de agrupaciones m√≠ticas como ‚ÄúLos Piratas‚ÄĚ o ‚ÄúLos √Āngeles ca√≠dos‚ÄĚ. Pero nos quedar√≠amos cortos si trat√°ramos este libro como una biograf√≠a al uso porque adem√°s nos parece que representa un valioso documento hist√≥rico y antropol√≥gico en torno al vivir y al sentir de la copla y la vida. El coraz√≥n del √Āngel nos acerca a la lumbre del coraz√≥n de la copla, del coraz√≥n de C√°diz.

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Cadiwoman de susana ginesta

Detalles del Libro

  • ISBN. 978-84-941822-8-0
  • N√ļmero de p√°ginas. 232
  • Editorial: Macnulti editores
  • Precio: 15‚ā¨

El humor y el feminismo fundidos en la ingeniosa pluma de Susana Ginesta y como resultado: Cadiwoman. La chirigota conocida como Cadizwoman es ya un referente a la hora de hacer pedagogía sobre el feminismo desde el humor. Sus letras además de hacernos reír en las calles, nos dicen cómo transformarnos, algo poco usual y especialmente complejo cuando el punto de partida es el humor. En este libro Susana Ginesta nos hace un recorrido analítico por sus agrupaciones, reflexionando sobre la importancia y la necesidad de los contenidos de esas coplas en la sociedad actual.

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Inga Gaile ha publicado cuatro poemarios y un libro de poes√≠a para ni√Īos. Seg√ļn Latvian Literature , en sus versos ‚Äúexplora estados internos de ser, sus propias experiencias, las vidas cotidianas de mujeres, adem√°s de la de grupos marginados de la sociedad.‚ÄĚ Es tambi√©n autora de obras de teatro, y en 2016 public√≥ su primera novela: Las astillas de vidrio. Ha traducido a poetas rusos al let√≥n y sus propios poemas han sido traducidos al ingl√©s, alem√°n, sueco, lituano, bengali y ahora al castellano por Lwarence Schimel.

Tres poemas de 30 cosas que la gente jamas se pregunta de inga gaile
Fotograf√≠a: Jes√ļs Machuca

AUTOBUS NO. 3

 Así es como vivimos,
sepultados en nuestras bufandas y resacas,
protegiéndonos
de todo mal,
construyo un muro a mi alrededor, hecho de oro, de miedo,
hecho de pan con embutidos, de verg√ľenza.
As√≠ es como vivimos‚Äď,
no te acerques,
no preguntes.
Así es como vivimos,
nos sentamos en nuestros hermosos traseros‚Äď,
deja que se levante ese tipo, es su deber.
No lo har√©, no, estoy cansada, ¬Ņsabe acaso esa perra
lo que es trabajar por la noche y
no lograrlo, nunca lograrlo? Me importa un carajo,
no debió haberlo hecho si luego no iba a poder comprar un coche
y ahora est√° api√Īada con los dem√°s en este barco maloliente,
navegando a ciegas
en la oscuridad.
Nuestra forma de vivir es así,
es simplemente como vivimos,
no cedemos nuestros asientos, no sonreímos, no saludamos,
temerosos de ser enga√Īados, insultados, arrollados,
de que nos roben el √ļltimo pedazo de pan de nuestras manos,
claro, me sobran cincuenta kilos, pero son de puro sufrimiento,
así que prefiero simplemente sentarme aquí y no ver nada,
por Dios, está lleno de tullidos allí,
pero yo, yo no los veo,
miro los √°rboles,
recito mis mantras y pienso en cosas m√°s sublimes,
tengo que lograrlo, tengo que lograrlo,
solo necesito un poco de suerte,
encontrar un yerno con dinero y las llaves de un BMW.
Así es como vivimos,
sin ver nada,
el bebé está riendo,
no lo escucho, no escucho,
el sol se filtra por una grieta,
busca un trapo, tapa ese agujero,
se ir√° todo el calor, ¬Ņy entonces qu√©?
El puto gobierno no me da de comer,
no me da motivos para sonreír, ni dignidad;
ni fe en los seres humanos,
ni fuerzas para levantarme,
para ceder mi asiento
a esa chica que dar√° a luz ma√Īana.
Esa chica que sonríe.
Hay esperanza para nosotros todavía.

***

NIEBLA

Mira, esta es niebla, cari√Īo, niebla de verdad,
mira, lo que tienes en las manos es un mapa, mojado y arrugado,
mira, aquí está el giro que te hubiera llevado al puesto de control,
mira, aquí está el chico que ya no podrás mirar a los ojos,
mira, aqu√≠ est√° el oto√Īo, la hojarasca crujiendo bajo nuestros pies,
mira, aqu√≠ est√°n tus amigos en el bar sin tener ni idea 
de qu√© hacer con las fotos que les diste, 
que muestran un hombre de rodillas frente a una ni√Īa 
de doce a√Īos con las bragas abajo.
Miren, esta es la niebla, ni√Īos, niebla de verdad, es cierto,
mira, aquí hay gente que nunca va a mirarte a los ojos,
mira, aquí está la tierra y, fíjate, ya puedes decirlo con certeza.
Te pones de pie, creces, aprendes a controlar tus ataques de p√°nico,
te conviertes en puente, en √°rbol, aprendes a mirar a la gente a los ojos,
te haces amiga de gente sin brazos o piernas porque piensas que te entienden,
escribes este poema, cari√Īo, por mil√©sima vez, 
esperando que un día se desvanezca.
Miren, esto es niebla, ni√Īos, niebla de verdad,
chorros de mocos y esperma, un solsticio de l√°grimas.

Y salgo en silencio de la iglesia en el bosque,
han pasado eones y sigo vistiendo el mismo ch√°ndal con el el√°stico roto.
Y la gente me mira y algunos dicen: ¬Ņno pudo escribir con m√°s tacto? ¬Ņcon un poco m√°s de  decencia? pero si me preguntas a m√≠, digo que se jodan, los ni√Īos deben saber que el mundo no es una cama de rosas, que se jodan, digo, ¬Ņpor qu√© co√Īo tienes que ser tan tr√°gico? Nos gustabas m√°s antes, cuando beb√≠as tanto, te pon√≠as pedo, engordabas y follabas a cualquiera que te hiciera caso. As√≠ que √©chate aqu√≠, bajo nosotros.

Eso de verdad es niebla, ni√Īos, por una vez, es niebla de verdad.
Y no tengo nada m√°s que esta lengua desgastada, fibrosa y mordaz, y los dedos que escriben estas palabras en la pantalla como si fuese en un gran lago.
Salgo del bosque. Y les pregunto, ni√Īos, a ustedes en sus casas de verano, en sus salas de estar, en los asientos traseros de los coches, en sus camas matrimoniales, a ustedes ni√Īos de todos los sexos en alg√ļn tipo de sauna, borrachos y drogados, a ustedes ni√Īos que han sobrevivido, les digo que 
da miedo, claro, pero aun as√≠ ‚Äďpor favor‚Äď salgan de una vez.
O esperen un poco, sean pacientes con ustedes mismos.

Y yo intentaré empezar a respirar aquí, sin hacer demasiado ruido.

***


Las mujeres se odian entre ellas,
tienen tan poco espacio
en este mundo manejado por hombres,
en este mundo donde solo algunos pueden vivir
‚Äďlos fuertes y los buenos‚Äď.
Donde hay que luchar para tener un lugar en el ruedo,
con dientes y u√Īas,
con pu√Īados de pelo y pezones,
tienen que abandonar sus disertaciones,
usar esos folios como salvamanteles para sardinas con pan.
Tienen que echarse como reposapiés
para alcanzar la repisa m√°s alta de la alacena,
donde hay caramelos rellenos de licor.

Las mujeres se odian entre ellas.
Pero a veces, en una sauna rusa o finlandesa,
donde todas est√°n desnudas,
simplemente escupen.
Escupen con un siseo
y se despatarran encima de las tablas 
con sus enemigas de todas las razas y tipos de cuerpos,
y simplemente reposan por un instante en silencio. 
Una vez que han escupido y se han tranquilizado.

Y lo mismo ocurre al otro lado del muro.

***

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Llegan las navidades. Periodo de fiestas, cenas en familia (recuerda que para tu cu√Īado el cu√Īado eres t√ļ), consumismo desmedido de cosas que que nunca utilizaremos y mensajes pol√≠ticos √Īo√Īos de solidaridad impostada. Esto es as√≠, menos en C√°diz. Aqu√≠ los de VOX van sin caretas y han felicitado la navidad con una imagen racista en la que los reyes magos son de un blanco cauc√°sico s√≥lo comparable con el WASP (White, Anglo-Saxon and Protestant) votante de Trump. Es lo que pasa, se comienza blanqueando a la ultra derecha y se termina con 52 esca√Īos en el parlamento y con Baltasar m√°s blanco que Boris Johnson con gastroenteritis.

Es, precisamente, Johnson el aplastante ganador de las √ļltimas elecciones en el Reino Unido. La versi√≥n m√°s cercana al populismo del partido Tory y su Get the Brexit done han arrasado. Un s√≠ntoma m√°s que se a√Īade a los Trump, Bolsonaro y compa√Ī√≠a que poco a poco van calentando el agua del cazo en el que nos encontramos, como la rana que no sabe que acabar√° muerta, pero, en este caso, la rana es consciente y se encarga ella misma de avivar el fuego. Deber√≠amos pensar sobre el irremisible instinto de una sociedad que camina convencida hacia su propia muerte.

Navidades blancas
Ilustración: Pedripol

Mientras una izquierda tibia no se recupera del da√Īo que hizo el t√°ndem socioliberal de Blair-Giddens y su Tercera V√≠a, la derecha populista ocupa nuevos espacios pol√≠ticos y se convierte en una ola dif√≠cil de parar. Por otro lado, existe una corriente que cree que cuanto peor, mejor. Que es necesario que se llegue a una situaci√≥n extrema para, desde los escombros, construir una nueva sociedad, obviando la tragedia humana que ser√≠a inherente a ese proceso. Las alternativas parecen dif√≠ciles.

Reflexionemos. Construyamos una ciudadanía que se muestre impermeable a ese discurso, Hagámoslo desde la crítica y el aporte colectivo de la participación de todos. En estos tiempos, en los que desde los medios encontramos la amplificación de ese discurso populista, reaccionario y ultranacionalista, es cuando iniciativas como El tercer puente cobran todo su sentido. Más que nunca, se necesita edificar un contrapoder que se enfrente a ese discurso de extrema derecha que nos lleva al colapso y al suicidio como colectividad..

Por eso volvemos: con m√°s cr√≠tica, m√°s cultura, m√°s conciencia y con m√°s ganas que nunca. Para que el 2020 que viene sea el comienzo de una toma de conciencia de la situaci√≥n que vivimos. Esa es la premisa que debemos de constatar para, desde ah√≠, avanzar colectivamente hacia un futuro en el que podamos reconocernos delante del espejo como una sociedad solidaria, igualitaria, sostenible, social y fraternal. Una comunidad de hombres y mujeres libres, sin miedo; en la que una felicitaci√≥n navide√Īa con tres reyes magos sea la representaci√≥n de un mundo plural y diverso; en el que la intolerancia y el odio no tengan cabida. Pasen y lean.

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Elena Merino (Madrid, 1986) es profesora universitaria y empresaria en el sector de la educaci√≥n en l√≠nea. A caballo entre Madrid y C√°diz, escribe una tesis doctoral sobre el valor literario de los textos compars√≠sticos y la autora del libro de poemas ‚ÄúLos poemas de la mujer Carn√≠val‚ÄĚ.

Tres poemas de los poemas de la mujer carnival de elena merino
Ilustración: María Meiga

Seis a√Īos (II)

Yo no le temo al castigo.

Juan Carlos Aragón

Vi
tu cara
en un fogonazo
en el centro
exacto
de la noche.

(…)

Apoyado
en la pared,
parecías
la mitad
de la mitad
de lo que te quedaba.

Seis a√Īos,
aproximadamente.

Y allí
seguías,
vistiendo
la sonrisa
inerte
y la hechura
infantil.

El lado oscuro,
el √°ngel impuro,
la cara triste,
el p√°jaro
sin alpiste
del Carnaval.

Y te abracé
y apenas
me reconocías,
y te abracé
y tu gesto
‚ÄĒque ya era
pasado
de aquel
pasado‚ÄĒ
no cambió.

Seis a√Īos,
aproximadamente.

***

Elegía a la muerte de Juan Carlos Aragón

(fragmento)

Quiero detener el cristal
de todas tus coplas
que se disuelven
como veneno
en estas venas
que también se descompondrán.

T√ļ, m√°scara blanca
de nuestros corazones.

Y así poder llorarte
con un propósito,
y así poder gritarle al mundo
y repetir tantas veces
como so√Īar√≠as en tu juventud,
que te lloramos desesperadamente.

(…)

Y he venido hoy aquí
queriendo horadar la tierra
con una lanza incandescente
y de este modo buscar con mis manos
tu ínfimo esqueleto
que ya derrotó a la enfermedad.

Y así podría
acariciar con primor tu calavera
y rogarte,
como chusma enamorada
de su ídolo,
un par de versos m√°s.

(…)

Tenemos por ti
el deber inexcusable de luchar
contra aquellos que querían
y quieren
apagar los faros del conocimiento,
de la sensibilidad,
del arte,
de la irreverencia,
del amor que abrasa,
del amor conyugal,
y del gran misterio
que habita
en el lugar

donde ya

nos esperas.

(…)

***

A jazmín

Sigo siendo el mismo perro, el perro de Andalucía. 

Antonio Martínez Ares 
A jazmín
a jazmín,
me huele
el pelo
a jazmín.
Un pellizco
blanco y verde
ardiendo
en el centro
del alma.

(…)

Y no hay sitio
en el mundo
fuera de aquí
para esconderse

y tapar
con horarios,
aeropuertos
y azulejos
esta br√ļjula
que se desangra
por ti.
Por cada espejo.
Un pellizco
blanco y verde.
A jazmín
a jazmín,
me huele
el pelo
a jazmín.

***