Tiempo de lectura ⏰ 2 minutitos de ná

Antes de que la pandemia nos cogiera la vez, el equipo de ETP estaba
embarcado en un ilusionante proyecto del que estábamos muy orgullosos y
deseando compartir con vosotros. Nos referimos al libro “El dardo en la
viñeta”
de nuestro compañero y viñetista Pedripol. A punto estábamos de
celebrar y compartir el nacimiento de nuestra aventura con vosotros cuando
nos sorprendió el coronavirus y el resto ya lo saben. Es por eso que desde
aquí queremos liberar algunos de los textos y viñetas de este libro para que
podáis disfrutarlos.
Pronto volveremos a la carga y entonces no nos parara nada. Pero de
momento afilemos las palabras, afilemos los pinceles.
Os presentamos “El dardo en la viñeta” pasen, vean y lean.

*****

Justicia 1. manu sanchez
Imagen de Pedripol

La justicia es ciega, pero sabe por quién mira. La justicia es ciega, pero huele; y el ciego le afina el olfato… para los negocios por supuesto. Porque la justicia es ciega, pero a veces, no veas como apesta. La justicia que menos que fuese justa, pero eso es a todo lo más: teoría, porque en la cruda realidad Suprema, teoría y realidad no se parecen ni en el Banco de sus ojos. La justicia es ciega, como la fe, que como la esperanza son lo último que se pierde, a diferencia de la justicia que se pierde a la primera.
El parchís siempre tuvo detrás la Oca, o viceversa. El Tribunal Supremo trae la Banca. Que traducido resulta, Supremonopoly: El juego de manos definitivo (y de poderes, intereses, dinero, bancos, bancuchos, banqueros y banquillos). El juego donde siempre gana la banca, las instrucciones las dan los tramposos, que roban de la caja sin ir a la cárcel y te cobran ellos a ti las 20.000 pesetas, sacándote de tus casillas, así, de salida. Y es que con Supremonopoly el Pueblo siempre pierde y paga porque le toga, perdón, porque le toca. ¡¡Que si Montesquieu parriba, que si Montesquieu pabajo… que si Montesquieu al carajo!!. Aquí la separación de poderes es en régimen de gananciales. Bien de régimen para los de abajo y mejor de gananciales para los de siempre. Hipotéquense y jueguen, paguen los Impuestos de Actos Jurídicos Documentados gracias a un Tribunal Supremo dividido por poderes no separados.
Supremonopoly: el juguete favorito de la banca, donde usted será siempre el que pierde, y es que el Tribunal Supremo se llama Tribunal Supremo porque “Tribunal Supremo Sucolega Suscojoneahí Surmano Subanco Sushuevos” cantaba mucho. Porque la justicia es ciega, pero canta tela. Y es que la justicia es ciega, pero sabe por quién mira. ¡¡PROTESTO!!
Que no hay peor justicia que la que no quiere ver, y en el mundo de la justicia ciega, el más banquero es el Rey… con to sus tuertos…. o como se diga. ¡Qué condena!

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Antes de que la pandemia nos cogiera la vez, el equipo de ETP estaba
embarcado en un ilusionante proyecto del que estábamos muy orgullosos y
deseando compartir con vosotros. Nos referimos al libro “El dardo en la
viñeta”
de nuestro compañero y viñetista Pedripol. A punto estábamos de
celebrar y compartir el nacimiento de nuestra aventura con vosotros cuando
nos sorprendió el coronavirus y el resto ya lo saben. Es por eso que desde
aquí queremos liberar algunos de los textos y viñetas de este libro para que
podáis disfrutarlos.
Pronto volveremos a la carga y entonces no nos parara nada. Pero de
momento afilemos las palabras, afilemos los pinceles.
Os presentamos “El dardo en la viñeta” pasen, vean y lean.

*****

Justicia 4. fallaras
Imagen de Pedripol

Un día piensas que solo son seres humanos. Miras al tipo que rema, y es un ser humano. Miras al tipo que toma decisiones, y es un ser humano. Entre ambos, la idea de pertenecer. Uno a un lado, el otro al opuesto. Uno cree pertenecer al grupo de los que trabajan a cambio de un salario. El otro, al grupo de los que deciden, que ordenan. Ordenar es el verbo adecuado. El tipo que ordena lo hace gracias a que una mayoría de los que reman acepta que efectivamente pertenece al grupo de los que deciden. No es de ahora. A ambos les viene de generaciones. Podría llamarse fatalidad.

al pasar la barca me dijo el barquero describa al barquero al pasar la barca describa la barca me dijo el barquero ¿está usted en disposición de asegurarlo? las niñas bonitas no pagan dinero en lo referente a bonita conste como apreciación subjetiva las niñas bonitas a decir verdad no parece el lenguaje propio de un barquero no pagan dinero describa usted su relación con el barquero al pasar la barca me dijo el barquero las niñas bonitas no pagan dinero se aprecia una tendencia obsesiva en sus declaraciones yo no soy bonita ni lo quiero ser ¿cuenta con testigos que corroboren sus afirmaciones? ni lo quiero ser se confirma que no aporta informe pericial ni parte de lesiones 

Frente al tipo que rema y frente al tipo que ordena, sobre ellos, bajo ellos, tras ellos, una niña. Ante todos los tipos que reman y todos los tipos que ordenan, una niña. Podría llamarse fatalidad.

Vamos a jugar. 

Tiempo de lectura ⏰ 2 minutitos de ná

La poesía tiene corazón de pájaro. Vuela libre y anida en las manos de quien la recibe con los ojos abiertos. Ahora en estos tiempos extraños que nos clausuran el cielo y el suelo corriente, la palabra se convierte en la ventana abierta al sentir, al vivir, al hacer de cada día. Eso creemos en El Tercer Puente y por eso mismo hemos seleccionado estos tres poemas de estos tres grandísimos poetas para que volemos a donde sea que tengamos que volar. Disfruten y descubran, viajen y vivan, compartan y sientan. La emoción es lo último que se pierde.  

¡Salud y poesía!

3 poemas post
Imagen de Katja Just en Pixabay
 Miram Reyes
De Desalojos (Hiperion, 2008)
Contengo toda manifestación externa
que pudiera desplazarles
del centro estelar del desamparo.
Respeto su dolor vigilo sus egos
sé que no guardan un minuto de silencio
aunque mudas sus bocas apretadas
aíslen el sonido.

Para llorar me encierro en el baño
mi pequeño reino blanco mi búnker mi capilla
mi altar con lavamanos.

Mi habitación propia.

Al otro lado del espejo se inundan las flores.
Abrazo la madera.

***

 Alba González Sanz
De Parentesco (Suburbia Ediciones, 2012)
L´ espoir (I)

En la terraza aprendí 
a andar en bicicleta,
a temer la distancia al suelo
desde la piel.
Aprendí a contar el infinito
sólo hasta el monte.

Abro la ventana. 

Que la lluvia 
arrastre en su fluir
mi biografía. 

***

José María Gómez Valero
De Travesía encendida (Ediciones Vitruvio,2005) 
Decidme:
¿es cierto que las gentes amanecen
con el día y caminan siempre recto
y más tarde regresan cada uno a sus casas,
y cierran tras de sí la puerta
y se aman y maldicen en voz baja,
y que jamás descansan?

Decidme:
¿es cierto que en los patios de la escuela
los niños zarandean las alambradas
y gritan y se ríen de las gentes
afuera, al otro lado, pero en la misma jaula,
y no sucede nada?

Decidme:
¿es posible guardar silencio
y mantener la calma?

¿es posible cerrar los ojos
y renunciar al fuego que somos
cuando nos reunimos todos
sin miedo
en torno a una plaza?

Y así las cosas, por último, decidme:
¿a quiénes pertenecen estas calles
que hoy tanto padezco?
¿qué misteriosas leyes
regulan sus aceras y calzadas?

y sobre todo:
¿cuánto hace que sucede todo esto?

¿y hasta cuándo?

***

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Seguimos en casa y esto va para largo. Lo sabíamos, cierto, pero los días van pasando y los ánimos son cambiantes. Cada día es igual. Cada día es distinto. Cada momento lo es. Vivimos dentro de un carrusel emocional con vaivenes constantes. Las informaciones que llegan son dramáticas, con un volumen de personas fallecidas y contagios que poco a poco vamos normalizando, al fin y al cabo debemos seguir con nuestra vida. Nuestro recuerdo y respeto más solemne a todas ellas. Detrás de todas esas cifras macro se encuentran las pequeñas intrahistorias de familiares y amigos que han tenido que afrontar momentos difíciles al verse obligados a despedir a un ser querido dentro de la frialdad de un protocolo que nos protege sanitariamente, pero que afecta a lo más profundo de lo que define nuestra propia humanidad. En esta distancia, estamos más cerca de ellos que nunca. Momentos de tristeza.

Editorial post
Fotografía: Fran Delgado

Y mientras ocurre todo esto, las aves de rapiña, carroñeros y degustadores de casqueria sarnosa, quieren aprovechar la situación para obtener el poder a cualquier precio, al fin y al cabo, piensan que les pertenece per se y cuando no es así es lo entiende como circunstancial o un mero accidente del destino que ya se encargan ellos de corregir. Y en eso están. Aunque para ello haya que utilizar a los muertos, difundir bulos, crear un ambiente absolutamente tóxico y provocar un clima de crispación que haga irrespirable la convivencia. Intentar hacernos ver que una mentira es una opinión y por tanto respetable. Y no es así. Es la miseria como instrumento en la lucha política partidista. Estrategia despreciable de canallas en un momento como el actual. El eterno dilema de la tolerancia o no de la intolerancia, una de las vulnerabilidades del sistema democrático y una de sus grandezas. Momentos de enfado.Y rabia.

Pero también estamos viviendo momentos hermosos que nos reconcilian como sociedad. Observamos como aparecen iniciativas ciudadanas que están articulando un sin fin de proyectos que ponen el acento en las necesidades de aquellos que más lo necesitan, se articulan redes espontáneas de apoyo, de información, de ayuda a los colectivos más vulnerables. La sociedad civil protagonista de un momento en el que se pondrán los cimientos de un futuro por construir y que deberá girar por un modelo distinto al que nos ha traído hasta aquí. En algo que forma parte sustancial del problema no podremos encontrar la solución. No nos queda otra opción que apostar por un modelo social que ponga a las personas en su centro, que se dirija al bien común, poniendo el énfasis en lo colectivo, la solidaridad y la justicia social. Es nuestra oportunidad y hay ilusión. Momentos de esperanza.

Y aquí estamos una vez más en ETP. Tratando de aportar nuestro humilde granito de arena, promoviendo la reflexión, el debate y la concordia. Pero también el entretenimiento. Os traemos un nuevo número que nos ayude a pasar por esta situación de la mejor manera posible. Con cantidad de textos entretenidos, polémicos, provocadores y divertidos, que hemos podido recopilar gracias al trabajo de nuestros increíbles colaboradores. No hay más. Sólo pensar que, una vez termine esta horrible pesadilla, podamos mirarnos a los ojos, reconocernos en el otro y reconciliarnos como ciudadanos para que lo que acontezca sea algo de los que nos podamos sentir orgullos como sociedad.

Tiempo de lectura ⏰ 3 minutitos de ná

La poesía tiene corazón de pájaro. Vuela libre y anida en las manos de quien la recibe con los ojos abiertos. Ahora en estos tiempos extraños que nos clausuran el cielo y el suelo corriente, la palabra se convierte en la ventana abierta al sentir, al vivir, al hacer de cada día. Eso creemos en El Tercer Puente y por eso mismo hemos seleccionado estos tres poemas de estos tres grandísimos poetas para que volemos a donde sea que tengamos que volar. Disfruten y descubran, viajen y vivan, compartan y sientan. La emoción es lo último que se pierde.  

¡Salud y poesía!

3 poemas post
Imagen de Cindy Lever en Pixabay

DESCENTRALIZACIONES (I)

 Laura Casielles.
De Los idiomas comunes.  (Hiperion, 2010)
 Mientras una mujer en la Provenza
se abrochaba el corsé,
cinco mujeres preparaban sus cuencos de henna
en un harén no muy lejos de Tánger.
 
Mientras se escribía sobre el Cid,
se escribían también las Rubaiyyat.
 
Mientras se libraba una guerra entre Prusia y Austria,
miles de tártaros eran expulsados de Crimea.
 
A la vez que Carlomagno,
Kaya-Magan.
 
El día en que Gavrilo Princip
asesinó al príncipe Francisco Fernando
se cumplían dos años
del día en que se autorizó la compra del Canal de Panamá.
 
Y el año en que murió Winston Churchill,
Mehdi Ben Barka despareció en París en extrañas circunstancias
y la India independiente hizo oficial uno de sus más de treinta idiomas.
 
Mientras Bolívar se subía a su caballo,
los ingleses se instalaban en Tasmania.
 
Los fusilamientos del 2 de mayo
no son lo mismo que el 2 de mayo de 1812,
cuando los colonos desistieron del sitio a Cuautla.
 
Si son anécdotas, todas son anécdotas.
 
Si son hechos importantes, todos ellos son hechos importantes.

***

 Alberto Porlan.
De País (Libros de la herida, 2009)
RODAMOS POR UN TÚNEL que tiene mil salidas
y todas desembocan en una sola noche.
 
Alguna vez se dijo que el futuro era claro
que la ruta cambiaba.
 
Pero esta ruta negra dura más que el futuro
y el túnel en la noche ya no es túnel. Es noche.
 
¿Seguiremos viviendo como ciegas hormigas
que excavan en lo oscuro sus galerías ciegas
nutriendo a ciegas larvas y muriendo
por su reina que es ciega y pare a ciegas?
 
Cien veces hemos visto al sueño del mañana
flotando boca abajo en la bañera
y a dulces paraísos por ángeles pensados
convertirse en infiernos del demonio.
 
Caímos a millares por grandes ilusiones
las hondas certidumbres mataron como peste
¿y aún albergaremos la pueril esperanza
de que el sol del encuentro amanezca algún día?
 
No mientras no seamos uno para uno todos
no si no anteponemos el matiz al proverbio
no hasta que no se pudran las viejas dignidades
no hasta que alguien nos llame traidores a la patria.
 
Nadie piense que el túnel acabará hasta entonces.
La lepra no se cura usando maquillaje.
hace falta algo más que patrias y mercados
para hacer un país de treinta pensamientos.
 
Recelos suspicacias y temores
decir y no decir decir callando
callar y no calar callar diciendo
asentir con la boca negar con la cabeza
y cláusulas secretas y traiciones canijas
tendremos hasta entonces.
 
Y palabras palabras palabras y palabras.
Un millón de putísimas palabras
hasta el fin de la noche si esa noche
no es la noche del ciego.

***

INVENTARIO

Rosario Pérez Cabaña.
De Inventario (Fabulaciones, ficciones y otras verdades)
(La isla de Siltolá, 2018)
Una vez merecí una vida. 
Y labios y un libro de poemas 
y vientres y cigarros encendidos. 
A veces merecí también lo que no tuve, lo que casi creí tocar
en engañosos tactos.
Merecí la entrega, el desgarro, el olvido involuntario,
la música, la historia, la plena laxitud del cuerpo tras los cuerpos,
el premio, la memoria, la repetición de los actos,
la morera, la risa incontrolada, la letra, los análisis retóricos,
la pérdida, la absoluta ganancia de mis pasos en la calle,
el paseo, el hombre que duerme, la prosa,
el aliento dulce de la niña, la promesa.
Nunca merecí, como se ve, otra cosa que le viva sucesión de días
y la sequedad en la garganta cuando el dolor opaco.

***

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Cadiwoman de susana ginesta

Detalles del Libro

  • ISBN. 978-84-941822-8-0
  • Número de páginas. 232
  • Editorial: Macnulti editores
  • Precio: 15€

El humor y el feminismo fundidos en la ingeniosa pluma de Susana Ginesta y como resultado: Cadiwoman. La chirigota conocida como Cadizwoman es ya un referente a la hora de hacer pedagogía sobre el feminismo desde el humor. Sus letras además de hacernos reír en las calles, nos dicen cómo transformarnos, algo poco usual y especialmente complejo cuando el punto de partida es el humor. En este libro Susana Ginesta nos hace un recorrido analítico por sus agrupaciones, reflexionando sobre la importancia y la necesidad de los contenidos de esas coplas en la sociedad actual.

Fotografía: